InicioReportajesCanción a CanciónJoana Serrat - BIG WAVE / Canción a Canción

Joana Serrat – BIG WAVE / Canción a Canción

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En 2021 Joana Serrat publicó el excelente Hardcore from the Heart, un disco que fue abrazado y alabado por toda la crítica musical nacional e internacional. Lejos de suponer un empujón definitivo para su personalidad artística, los elogios llevaron a Joana a un estado de incertidumbre en el que se cuestionó absolutamente todo, sintiéndose más pequeña de lo que su trayectoria indicaba y sintiendo la necesidad de rebuscar en su interior para saber bien qué era lo que estaba sintiendo. El resultado de esa búsqueda y del autoconocimiento son las canciones de BIG WAVE (2024), su nuevo trabajo.

Joana Serrat vuelve a demostrar su maestría compositiva, elaborando un álbum muy personal en el que plasma todas sus inquietudes y, a nivel sonoro, rememora todo lo que musicalmente le ha interesado desde que era adolescente. Así, en BIG WAVE encontramos más distorsión y suciedad, menos dulzura y más experimentación, manteniendo intactas, eso sí, todas las credenciales que la artista catalana ha ido forjando a lo largo de su carrera. Hablamos con ella y dejamos que nos cuente todo lo que ha pretendido transmitir con sus nuevas composiciones.

Bienvenida a CrazyMinds. Lo primero, preséntate y preséntanos tu nuevo disco.

Mi nuevo trabajo se titula BIG WAVE. Quería hacer una analogía entre una ola gigante que te revuelca y te engulle, con una ola emocional que te paraliza y te ahoga. Me parecía un título que agrupaba aquello que quería comunicar. Además, en muchas de las canciones de Big Wave hay una referencia u otra al agua.

¿Desde cuándo y cómo podemos escucharlo?

Está disponible en todas las plataformas digitales desde el viernes 7 de junio, aunque lo podéis escuchar a través de mi bandcamp y, de paso, comprar el disco en el formato que más os apetezca para apoyar a esta artista, si es que os gusta, claro.

¿Dónde y con quién lo has grabado?

Lo grabé en Texas entre dos estudios distintos. Las primeras tres sesiones fueron en Redwood (Denton) y el resto de la grabación en The Echo Lab, en Argyle. Como productor Matt Pence y coproductor Joey McClellan. Las baterías de Sufferer, Tight To You y Freewheel van a cargo del mismo Pence, las guitarras son todas de Joey McClellan. Conté con Mckenzie Smith (batería), Evan Jacobs (sintes, piano), Scott Lee (bajo, moog base) y Jesse Chandler (sintes, piano).

Si tuvieras que definir el disco, su significado, su sonido, sus influencias… ¿Cómo lo harías?

El disco parte de la necesidad de comunicar una incomodidad. En el momento en el que estaba escribiendo las canciones me sentía aislada, apartada, rechazada. Sentía que el mundo me estaba diciendo que mi tiempo había terminado, que no tenía nada que aportar, que mi visión era obsoleta y me sentía irrelevante, invisible. Creo que en el fondo me estaba cuestionando mi legado (The Ocean). Además, había una necesidad de desmarcarme de aquello con lo que no estoy de acuerdo, de señalarlo. Cuestiono roles, maneras de hacer y ángulos desde los cuales se enmarca y se vive la vida en occidente.

Ahora me doy cuenta de que estaba enfadada, de que había acumulado una buena dosis de rabia…. Por todo esto, me zambullí en mis entrañas para descubrir qué había en mí. Porque había mucho descontento, contradicciones y espacios turbios. Ahora, con el tiempo, me doy cuenta de lo oscuras que son las letras, aunque en el momento no pensaba que hubiera para tanto, la verdad.

Así que, para comunicar toda esta incomodidad, ese remolino, en la primera reunión con Matt Pence y Joey McClellan les di distintas direcciones sonoras. Tenía que haber ruido, distorsión, incluso choques armónicos, no quería hacer un disco bonito. Como influencias sonoras, propuse Hey Wat de Low y las modulaciones y ambientes de Oneotrhix Point Never. Sobre todo, me pareció que BJ Burton, el productor de Hey What, había empezado un camino sonoro el cual me interpelaba y que yo también quería explorar.

Matt Pence es el genio pensante, que me llega al estudio el primer día de grabación y me presenta un armonizador Eventide. Esto es la catedral de Big Wave, sus fundamentos. Con esta herramienta, este procesador de sonidos, hemos creado el universo Big Wave. Una vez en el estudio, deconstruimos mis canciones para llevarlas a territorios nunca explorados en mi carrera artística.

Venga, comparte con nosotros alguna gran anécdota graciosa, surrealista o incluso perdida del periodo de grabación

Anécdota tierna: Estábamos en Redwood grabando Are You Still Here? El estudio está dentro del jardín que McKenzie tiene en su casa. Aquella noche cenábamos juntos con parejas, hijos, etc. Mckenzie y Joey son íntimos desde hace muchos años y sus respectivos hijos se llevan muy bien. Los niños saben que no pueden entrar en el estudio mientras escuchen «ruido». Así que, estamos con Are You Still Here? y todos pensando «oh, yeah, esa es la buena», y justo cuando tocamos el último acorde de la canción, Mercy y Donovan entran gritando y riendo «Treat or trick?». La verdad, fue tan divertido que con Matt Pence decidimos dejarlo en el disco. Me pareció un accidente bonito, cargado de significado por lo que representa Are You Still Here?.

¿Qué planes tienes para presentarlo en directo? ¿Fechas y/o festivales que ya tengas confirmados?

Tenemos fechas cerradas para presentar el disco en directo, con mi banda formada por Vidal Soler (guitarra elèctrica), Carla Serrat (teclados, sintes), Rubén Alcázar (bajo, Moog base) y Toni Serrat (batería).

Nos gustaría que nos contases todo sobre cada una de las canciones del disco: el significado, la inspiración, si hay alguna historia detrás, lo que sientes al tocarla en directo.

1. The Cord

Contrariamente a lo que piensa la mayoría, no es una canción que haga referencia a ninguna relación de pareja. Viví una experiencia transformadora hace años que, por una parte, me ayudó a darme significado y sentido a mí misma, pero por la otra, añadió mucho vacío en mi vida. Es una canción que contiene tristeza, enfado y resignación.

2. Feathers

Es una canción que cuestiona ciertos roles masculinos, a la vez que hace alusión al pecado original como origen del mal, de la genealogía de una moral asfixiante, castradora y opresora. En la outro, la frase que voy repitiendo, «It doesn’t matter if you’re ready for my love, ¿are you ready for me to be free?», es un pequeño grito de guerra en el que me reivindico, reivindico mi amor propio y mi derecho a actuar, hacer, equivocarme, vivir. A la vez, hay una crítica a cómo vivimos las relaciones interpersonales en nuestra sociedad. Todo está tan rígidamente delimitado que, lejos de dar espacio para poder desenvolvernos y explorarnos, solo crea frustración y miseria para muchos.

Feathers fue un proceso de creación muy interesante. Primero por el Moog base, que indicó el camino sonoro a seguir; segundo por cómo vestimos Matt Pence y yo la canción, solo con voces. La parte instrumental era inicialmente unos strings que tenía en la versión demo de la canción, pero en el estudio no terminaba de encajar y decidimos hacer la melodía con mi voz. Ahí, Matt propuso vestir con otras voces y melodías el canto principal. No te miento si te digo que posiblemente es uno de los momentos más incómodos y vergonzantes de mi vida, cantar esto delante de Matt. Moló mucho, en cambio, cuando él me dijo que mi interpretación en la frase del final, le recordó a PJ Harvey. ¡Todo un elogio! ¡Fue mi heroína en mi temprana juventud!

3. Freewheel

Jesse Chandler dio en el clavo cuando propuso hacer un cambio de tempo. La canción se transformó. Originalmente, yo la tocaba más upbeat, pero Jesse propuso hacerla a medio tiempo y allí la canción se expandió. Esto pasó durante un ensayo por la mañana, aunque luego él no terminó tocando en la sesión de grabación. Cuando llegué al estudio solo tenía los versos del estribillo, no tenía nada de letra para el cuerpo de la canción, algo que me daba bastante inseguridad. Logré escribir la primera estrofa durante pausas y empezamos las sesiones.

Hay algo super sexy en el sonido de batería de Matt Pence, en esa caja. Cada vez que la escucho vuelvo al estudio, sufro una transportación inmediata. Además, este es un momento de inflexión en el estudio, ahí empecé a conectar otra vez conmigo misma y con el alrededor.

Las sesiones de Big Wave fueron muy duras para mí, casi traumáticas. Había llegado a Texas sintiéndome muy insegura de mí misma y de mi trabajo. Estaba tan orgullosa de mis canciones de Hardcore From The Heart, por su estructura y por sus letras, que dudaba de las composiciones de Big Wave.

Además, sufrí un bloqueo muy importante en el que sentía que no podía ser yo, no podía funcionar en el estudio. La cabeza se apoderó de todo, y los niveles de ansiedad y de auto boicot fueron históricos. No entendía cómo aquellos músicos querían trabajar conmigo, me sentía un fraude y sentía que les estaba haciendo perder el tiempo. Cada día era una lucha titánica. Así que Freewheel aportó su granito de arena en mi desbloqueo, fue un rayo de luz y de paz en un momento huracanado. Ahí me di cuenta de que necesitaba hacer terapia, me asusté. Y tuve la suerte de que Rosana Corbacho, psicóloga especializada en la industria musical, quisiera ser mi terapeuta. De las mejores decisiones que he tomado en la vida.

Creo que Freewheel resume en buena parte la esencia del álbum. Es esa sensación de que nada perdura, de caer en el olvido y estar siempre a merced de los signos del tiempo.

4. Sufferer

El proceso de grabación de Sufferer es uno de los más interesantes de las sesiones de Big Wave. La demo que yo tenía en casa era más un divertimento sonoro que una aportación real a donde teníamos que ir. Por este motivo, Matt me dijo que si él tenía que llevarme a otros terrenos, no podía escucharse las demos que yo le estaba pasando, porque algunas ya le gustaban tal y como eran. Entonces, me pidió que le pasara las canciones solo con mi voz, es decir, a capella.

Sufferer sufrió un gran cambio porque empezamos a trabajarla con mi melodía de voz y la batería de Matt Pence. Una vez tuvimos el enfoque, llegó la hora de poner estructura. Ahí estábamos todos en su sitio: Matt a la batería, Joey con su guitarra, Evan delante del piano felt y yo del acústico. Estuvimos un buen rato deliberando: yo quería volver al prechorus (como estaba en mi demo) después de la primera parada, pero Matt no lo veía claro, así que, después de tocarlo unas cuantas veces, se estableció la estructura final, en la que volvemos al chorus y outro después del crescendo y primera parte del tema.

Por lo que la temática se refiere, construí los versos intentando que fueran, por una parte, escritura automática (para intentar llegar al hueso duro de lo que me estaba pasando, dejando que mi inconsciente tomase la dirección) y, por otra, contar la complejidad y contradicción que podemos sentir delante del deseo y de la pulsión de la vida. Estaba agotada y solo quería un cambio, algo que arrasara con todo para renacer. Ironías de la vida, cuando compongo esta canción mi vida es una y, después del paso por el estudio y de la gira que hago en UK justo después de la grabación en Texas, hago un cambio radical cuando regreso a casa. El futuro se había impuesto y termino con mi vida hasta la fecha.

5. Tight To You

Empecé escribir Tight To You pensando en una relación personal, pero en seguida aquello que quería decir, creció. Intenté escribir una letra que planteara hasta qué punto podemos deshacernos de aquello que nos marca como personas, como sociedad, como cultura. Es decir, por más que queramos desprendernos de cuestiones vertebrales que ya no nos definen, hasta qué punto nos hemos librado de ellas y en qué medida han tenido peso en la formación de nuestra persona. Quería dar un significado amplio, de muchas capas: personal, político y social.

6. This House

Hasta la fecha continúa siendo la canción que, si me pilla desprevenida, me emociona. Otro punto de la grabación a destacar. La verdad es que cuando escribí This House estaba muy fastidiada, triste y agotada. Tenía la sensación de que nada duraba, todo era muy difícil, en el camino siempre había obstáculos. Recuerdo pensar «joder, ¿va a salir algo fácil, a la primera?».

Paralelamente, había una sensación de decadencia imperante en mi entorno físico. Vivo en un pueblo muy pequeño, cerca del Pirineu, y por el aislamiento y tipo de vida, soy bastante crítica con las cosas que no se cuidan y se dejan morir. Pero esto era contexto histórico, digamos que no ayudaba para nada mi contexto personal. La verdad es que me sentía desvalida y que la vida se me llevaba por delante, que no tenía control sobre nada. Hay un cuestionamiento de roles familiares y una superstición de que alguna maldición me perseguía. Era, sobre todo, la sensación de que todo lo que iniciaba se moría, nada perduraba.

En el estudio me di cuenta, mientras la grabé, que estaba hablando de mi propia relación de pareja. A lo que la parte instrumental se refiere, solo tengo halagos para Jesse Chandler. Su interpretación con el piano me parece bellísima. Luego la visión de Matt Pence de vestir la canción con los martillos del piano y distintos elementos con los que Jesse hacía sonido y Matt lo pasaba por el armonizador. Cuando la escucho veo fuego y veo agua, pequeños trozos de hielo que se rompen, y escucho el fuego de la madera, consumiendo la estructura de la casa y cómo se derrumba.

7. Are You Still Here?

Escribí esta canción para mi abuela y es de las últimas que hice para el disco. Es la única que tiene luz y es abiertamente alegre. Es mi pequeño homenaje a una mujer muy especial y que quiero muchísimo. Nací el mismo día que ella y siempre pensé que era un regalo para ambas. De pequeña, este hecho me hacía sentir muy especial porque no conocía a nadie más que compartiera cumpleaños con sus abuelos. En esta canción le pido que no me deje sola, que venga a verme de vez en cuando.

8. Big Lagoons

No puedo fechar Big Lagoons. Encontré la melodía de los primeros versos guardada en una carpeta medio olvidada en mi ordenador, casi de casualidad. Me gustó tanto la melodía como los primeros versos «Not to make / More mistakes / Caused by the nervousness / Of too many silences / Big Lagoons / I’m swimming». Decidí explorar aquella canción y empecé a grabar una idea con mi guitarra. Luego salió el estribillo y continué grabando más instrumentos y terminando la letra. Puse batería, guitarra eléctrica y unos strings que grabé con el controlador midi. El resultado me gustó y quise compartirla con Matt como una de las posibles del disco.

Big Lagoons fue una de las primeras que grabamos y forman parte de las sesiones de Denton. Me encanta el patrón de McKenzie, su sutileza y sofisticación a la vez, antes del estallido. Me halagó muchísimo que, tanto Matt como Joey, reclamaran que los strings tenían que formar parte de Big Lagoons, no hubo espacio para debate. Así que llamé a mi pareja de entonces (no había traído conmigo los archivos) para que hiciera un volcado de la pista y que nos dijera el tempo en el que había grabado la demo en casa. Matt nos hizo grabar con el mismo tempo de la demo para que los strings encajaran a la perfección.

Es una de las de alto voltaje emocional. Me gusta mucho. Además, me conecta con uno de los primeros haykús de Basho que leí de adolescente, sobre la existencia y el universo. Hay un poco de ironía (sutileza para el destinatario). Big Lagoons pretendía ser una bofetada. No estoy a favor del castigo y, a menudo, es la única arma que tienen algunas personas. Creo que no hay nada peor que estar hecho de rencor. Y de eso va Big Lagoons.

9. A Dream That Can Last

Dream es el epílogo de Hardcore From The Heart y Dripping Springs. Como dice la letra, un sueño que pensaba que podía durar, pero resulta ser una despedida, una aceptación dolorosa de que aquella vida soñada no llegará a ser. Cierra un capítulo de mi vida, precioso y lleno de detalles bonitos y mágicos, pero con un final muy oscuro, lleno de soledad y ruido.

Como veréis en los créditos, aquí solo estamos Joey y yo con dos acústicas. Esta magnífica orquesta que parece acompañarme, son nuestras dos guitarras pasadas por el armonizador.

10. Broken Hearted

Broken Hearted la escribí justo al llegar a casa después de mi paso por Dripping Springs en 2017. Tengo una versión grabada en Denton, durante las sesiones de Hardcore, pero que no me convenció. Así que la descarté. En las sesiones de Big Wave tampoco tenía claro que encajase mucho, a priori, pero decidí darle otra oportunidad y el resultado me gustó. Dejé escuchar la canción a mi pareja y a otro amigo y les vi tan entusiasmados con el resultado que, después de darle vueltas y valorarlo, decidí meter Broken Hearted en vez de Teenager, que se ha quedado fuera del disco.

Le tengo especial cariño por la frase «always looking for affection» que escribí en su momento, aunque desconocía la profundidad de esta afirmación.

11. The Ocean

Es de las primeras canciones que escribí para Big Wave y forma parte de este grupo que compuse a piano junto con Feathers, Sufferer, This House y Are You Still Here?

Es otra de las que refleja la temática del disco, este desvanecer en contra de mi voluntad. Sónicamente y por su producción es de las que más me gustan. Justo empieza la canción y puedo ver una ola grande salpicando en contra de las rocas. Mi parte favorita es la outro, cuando todo se va a pique y justo antes escuchas el preludio, esta advertencia «Meet me in the ocean».

Me encantó que, justo cuando estábamos escuchando la toma buena que habíamos grabado, tuve la visión de que la canción tenía que «hundirse», y para ello le pedí a Matt que ralentizara y desafinase el final. El barco tenía que ser engullido por las profundidades del océano y eso daba una conclusión al disco, un final y cierre de obra tajante.

Finalmente, un deseo. ¿Qué esperas conseguir o que te traiga este nuevo disco? ¡Mucha suerte!

Big Wave ya ha traído muchas enseñanzas, ya desde sus inicios, creando el disco en el estudio, hasta que lo hemos publicado. Espero saber surfear la ola, venga lo que venga, y hacerlo con gracia y plenitud.

Escucha «BIG WAVE» de Joana Serrat a continuación:

AUTOR

Javier Decimavilla
Javier Decimavilla
La música nos puede salvar la vida o al menos mejorarla. Bob Dylan, Neil Young, David Bowie, The Beatles o The Rolling Stones, entre otros, nos llevan enseñando el camino a la felicidad desde hace décadas.

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