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la jetée – Ante la perspectiva de un páramo / Canción a Canción

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Estamos ante otra banda de esas que, poco a poco, a base de picar piedra con dedicación y coherencia, están convenciendo cada vez a un mayor número de personas y medios. Se llaman la jetée, vienen de Alicante y acaban de publicar su primer larga duración: Ante la perspectiva de un páramo. Un álbum repleto de influencias que transitan por la década de los 80 y de los 90 para detenerse en la actualidad y ofrecer un trabajo eminentemente contemporáneo.

Elío, Ceci, Miguel, Dani y Lluís, son los miembros de la jetée, una banda que tras editar algunos EP’s, en 2021 deciden unirse a Guille Mostaza para lanzar uno nuevo y acometer un crowdfunding con el que han podido llevar a cabo y culminar con garantía la grabación de Ante la perspectiva de un páramo. Estamos ante un disco heterogéneo, repleto de texturas e interesantes rincones que descubrir en cada escucha. Art-rock, noise pop, electrónica, emo, synth pop… casi todo tiene cabida en la jetée y, desde luego, todo parece responder a una misma idea, a un concepto musical genuino y enormemente atractivo.

Con motivo del lanzamiento de Ante la perspectiva de un páramo, Elío realiza para nosotros un exhaustivo análisis del álbum, deteniéndose en todo lo que pretenden transmitir con él y desentrañando cada uno de los diez cortes que lo componen. La perfecta guía de escucha de este interesante y prometedor debut discográfico.

Bienvenidos a CrazyMinds. Lo primero, presentaos y presentadnos vuestro nuevo disco.

Ante la perspectiva de un páramo es un disco hecho a fuego lento. Quizá en parte por la época en la que ha sido concebido y realizado, con una pandemia de por medio, paralización del sector musical, pero también porque está realmente pensado.

Queríamos que fuese capaz de hablar por sí mismo en diferentes capas, con significados más obvios y otros más abstractos, más sugeridos, que requiriesen digerirlo un poco y asimilar su estética e imaginario para llegar a esas capas más profundas. Para conseguir esto, claro, no podía ser un simplemente recopilatorio de singles, debía tener una entidad y los temas. aún hablando cada uno de cosas y momentos diferentes, debían aportar entre todos al concepto general. Así, hubo que descartar temas que no veíamos claro que funcionasen en el conjunto e igualmente entraron temas que no esperábamos que entrasen en un principio, pero que redondeaban el tracklist.

Al final el resultado quizá juegue un poco en contra de las dinámicas actuales de lo que entendemos como «comercial», pero a cambio quienes están entrando al juego parece que lo están disfrutando bastante.

¿Desde cuándo y cómo lo podemos escuchar?

Ante la perspectiva de un páramo se publicó el pasado 14 de octubre de 2022, a través de Clifford Records. Está disponible en formatos físicos (LP + CD) en tiendas de discos, así como para escucha online en las principales plataformas de streaming.

¿Dónde y con quién lo habéis grabado?

Ha sido producido por Guille Mostaza en los estudios Álamo Shock de El Álamo (Madrid). También han participado Diego Perinetti (asistente de producción) y Aitana Luis (hospitalidad).

Si tuvieras que definir el disco, su significado, su sonido, sus influencias… ¿Cómo lo haríais?

Ante la perspectiva de un páramo habla de afrontar esas «temporadas en el infierno», esos no-lugares a los que tarde o temprano nos vemos abocados, -tanto tangibles como emocionales y metafóricos-, desde diferentes perspectivas. Trata de hablar de ello tanto desde lo más personal, emocional y poético como desde lo colectivo, político o social.

El páramo lo hemos usado como un artefacto para hablar de diferentes temas: puede ser una cuarentena generalizada; un páramo puede ser un año sin música en directo; un páramo puede ser que la música y la cultura se conviertan en un monocultivo cada vez más pobre en matices; un páramo es una Europa con una ultraderecha neoliberal en auge; un páramo es Ucrania; un páramo es que se termine el amor y vernos solos ante estas perspectivas… Y, aún así, los caminos siempre aparecen; las esperanzas abren caminos por esos páramos, caminos que siempre, de algún modo, llegan al otro lado, donde siempre esperan la fiesta y la noche que siempre nos salvan… Y también está el tiempo. El paso del tiempo siempre presente. Siempre avanzando, siempre cíclico y siempre relativizador de cualquier medida que le pongamos delante.

Queríamos hacer un disco poliédrico y esto suponemos que también se ha reflejado en las influencias: emo, new wave, synth pop, noise pop, indie rock, electrónica… Un buen resumen, -alguien nos lo digo hace poco-, sería Glasgow y todo lo que ha salido de allí: Primal Scream, The Jesus & Mary Chain, Mogwai

Venga, comparte con nosotros alguna gran anécdota graciosa, surrealista o incluso perdida del periodo de grabación

¡Lástima que la mayoría no se puedan contar! En realidad, casi más que hablar de eventos concretos, lo más surrealista ha sido la tónica general de la grabación. Grabamos en varias tandas: 6 días en 2021, y después 3 periodos de 4 días cada uno en 2022 y todo se ha desarrollado esquivando olas de Covid y otras plagas bíblicas.

El primer viaje a Madrid lo hicimos con salvoconductos para traspasar los confinamientos perimetrales y Ceci tuvo que ir más tarde que los demás porque estaba cumpliendo una cuarentena. Pero es que además fue dos o tres días después de Filomena, con un frío polar, hielo por todas partes y barro. Casi rompemos el coche en el camino junto al estudio de Guille. Era todo un clima muy raro. Luego, ya en 2022, pasamos todos el Covid justo antes de ir a grabar, en la ola de las navidades 2021. Pero es que en el estudio estuvieron todos igual durante esas navidades. No coincidió ninguna enfermedad o cuarentena con la grabación de milagro.

Además de las dificultades que supone hacer un disco normalmente, este en concreto ha sido un encaje de bolillos en una época irrepetible. Pero, por otro lado, al estar metidos dentro del estudio -sobre todo en los días de 2021-, a veces teníamos un poco la sensación de que estábamos creando la banda sonora para un fin del mundo en una especie de búnker en el que daba igual todo lo que estuviera pasando fuera. Supongo que algo de eso se ha transmitido al tono del disco y a su concepto.

¿Qué planes tenéis para presentarlo en directo? ¿Fechas y/o festivales que ya tengáis confirmados?

Vamos a presentarlo inicialmente en Alicante, nuestra ciudad, el próximo 18 de noviembre. Haremos un showcase en la FNAC por la tarde y tocaremos full set por la noche en la sala Confetti. Y, a partir de ahí, tenemos ya varias fechas cerradas en diferentes ciudades que iremos anunciando y a las que aún contamos con sumar algunas más a lo largo de este otoño/invierno.

Nos gustaría que nos contases todo sobre cada una de las canciones del disco: el significado, la inspiración, si hay alguna historia detrás, lo que sentís al tocarla en directo.

1. Un páramo

Pretendíamos representar la llegada a un lugar, ya fuese físico o emocional, desconocido e inhóspito. Para nosotrxs en este contexto un páramo es un estado mental y con este primer corte te invitamos a entrar en él, a explorarlo. Aunque es el primer tema del álbum fue el último que hicimos, ya que está hecho fundamentalmente a partir de samples de La certeza de un camino, el tema que cierra el disco, por lo que este último tenía que estar terminado antes de hacer Un páramo.

De este modo, este primer corte funciona en dos direcciones: como la introducción al álbum, pero también como una continuidad a su final en caso de que tengas la escucha del disco en ‘repeat’. Si escuchases el último tema y después este no notarías ninguna fractura, es casi un continuo. Esto está un poco alineado con un texto que hay en el interior de la edición física de disco que viene a decir algo así como que no pasa nada, tranquilo, que vas a superar este páramo, pero que no te quepa duda de que después vendrán más. El eterno retorno, el tiempo cíclico… No sé, todas estas cosas…

2. Buenaventura

Buenaventura habla de la decepción con las promesas de futuro, habla de los sentimientos de claustrofobia y de vacío cuando has cumplido con cada una de las exigencias, de los ritos a los que la sociedad somete a todos sus individuos y, finalmente, lo que consigues, lo que te queda tampoco es para tanto… Supongo que es la sensación de ser jóvenes adultos llenos aún de dudas existenciales y que todo sea susceptible de ser percibido como una especie de cárcel. Y, sin embargo, si es a todo esto a lo único a lo que podemos llamar hogar, al final lo que nos va a salvar -y esto es lo que pretendíamos transmitir con la última parte de la canción- son las personas a las que queremos y que nos quieren.

También habla un poco de las noches de fiesta y esos cruces de miradas en los que a veces aparece esa persona entre miles que es capaz de salvarte.

3. Pero cuenta conmigo

Habla de la amistad, de los amigos, de las amigas, también un poco de los y las gilipollas que nos vamos encontrando en esta vidita nuestra, de esa gente que era importante y resultó que solamente estaban por el interés o que estaban llenitos de envidias. Sea como sea, hemos intentado no hablar de esto desde una perspectiva unidireccional o egocéntrica, creyéndonos libres del pecado y culpando a los demás porque creo que todos somos a veces un poco así de capullos.

Fue una de esas canciones hechas ad hoc para el disco, para equilibrar un poco su sonido, para usar una lírica con una lógica diferente… Nos cansan mucho las canciones que explotan hasta la náusea la lógica de pareja romántica, cuando todas las letras hablan de «me gustas», o «me has dejado», o «te echo de menos», o blablablá pero siempre en esa lógica romántica. Al final acaba pareciendo que todas las canciones dicen lo mismo, así que intentamos mantenerlo un poco a raya.

Es obvio que el amor es EL TEMA con mayúsculas, y que además contiene muchos otros temas, o que puede usarse para hablar metafóricamente de muchas cosas, y además nosotrxs recurrimos también a él, pero nos parece que hay otras perspectivas que enriquecen la parte lírica, así que intentamos que no todo sea eso. En este caso, para contar un sentimiento recurrimos a dos amigxs de toda la vida, con sus encuentros y desencuentros.

4. Horario de verano

La canción más antigua del disco. Lo sé porque es de la época en que empezamos a experimentar más con autotune, vocoder y otros tratamientos vocales y es el primer preset que tengo guardado. La hemos llegado a tocar en directo en diferentes formatos, en uno de ellos nos quedábamos solxs Ceci y yo en el escenario y la tocábamos con solamente una guitarra, una caja de ritmos y voz. Ha crecido mucho y Ceci hizo un trabajo fantástico de piano, aportando una sensibilidad que no tenía. Al contrario de lo que solemos escribir, es una canción muy narrativa, con una historia elaborada y que materializa uno de los ejes líricos y estéticos del álbum: la evolución y el cambio.

5. Dos veces breves

Dos veces breves nació como una composición 100% electrónica. Al menos su semilla, su versión más temprana, la compusimos con sintetizadores. Ya tenía ese riff de guitarra tan característico pero era un riff de sintetizador jugando con el pitch bend. Por supuesto el carácter rítmico era otro completamente diferente, muy de bombo a negras. Era solamente una idea pero un día vino un colega al local a jugar y nos pusimos a probar cosas con él por simple diversión. Entre otras cosas que hicimos, pusimos las pistas de aquella semilla y empezamos a meterle guitarras. Ese fue el día que realmente nació como canción de la jetée porque fue el momento en el que decidimos desarrollarla como tal, más allá de la idea que era.

Aunque quizá no todo el mundo tenga el oído para reconocerlo, aún tiene más carga de sintes de lo que parece. De hecho, la mayoría de ese sonido rugoso del estribillo no se debe tanto a las guitarras como a un sintetizador Moog que lo inunda todo de épica y rotundidad, y hay también por ahí algunos sonidos «campaneros», como nos gusta llamarlos, hechos con síntesis FM.

De nuevo, es otro tema que ahonda en la temática de cómo afrontamos el paso del tiempo, cómo el presente, -que ya es breve de por sí-, a menudo se nos antoja más breve cuando lo empleamos en mirar atrás demasiado.

6. Más vale perdonar

Esta tiene una historia muy divertida, la verdad. A veces usamos MVP como insulto. No tiene nada que ver con lo que significa en deportes, sino que es algo que viene del ámbito de estrategia de negocio y diseño de producto y significa «Producto Mínimo Viable». Es algo así como el concepto más básico de un producto, un servicio o un negocio que funciona, que es algo todavía con mil fallos, que puede ser feo, que puede ser ridículo, pero que tiene lo mínimo para no venirse abajo. Pues a veces lo usamos como insulto (sí, somos un poco capullos a veces) en plan «es un MVP» en el sentido de «si llega a ser un poco menos, ya no le daría ni para ser compatible con la vida».

Bien, pues era el título de la canción: M.V.P. Era un planteamiento muy revanchista, la verdad, un poco feo… Pero, poco a poco, con el tiempo ,las ganas de usar ese tono se fueron suavizando hasta que, en algún momento, cambiamos algunas partes de su letra y sustituimos ese acrónimo por otras palabras igualmente coincidentes pero mucho más amables: Más Vale Perdonar. Me parece muy bonito porque tengo la sensación de que la canción cobró vida, tomó su propio camino, cambió y nos obligó a cambiar con ella. Para bien, pasando del insulto al indulto.

7. Permafrost

Un día puse la tele, La 2, y escuché que se había roto el hielo del polo y un trozo del tamaño de Mallorca flotaba a la deriva por el océano. Te hace plantearte cosas… Permafrost, para no variar, habla también del tiempo desde su propia perspectiva; de dar por hecho cosas que un día dejan de ser; de sentirnos congelados y solos; de la incertidumbre; de dejar atrás las raíces y sentirnos perdidos pero también de cambio, de evolución y de renacimiento. A veces nos ponemos un poco intensos de más pero siempre nos esforzamos por encontrar la luz, por poca que sea, que pueda haber en emociones negativas. En Permafrost es lo que intentamos transmitir con ese final de acordes mayores que deja atrás estrofas más oscuras construidas sobre una base de Moog.

8. Copiloto

Cada vez nos dan más cringe las canciones de amor que hablan de yo, yo y yo… Joder, el amor no debería ser así, no debería ser un intercambio mercantil. También nos molesta bastante el individualismo, el «yo soy especial», el «¿qué hay de mi queso?», el «porque yo me lo merezco», los «es mi opinión y hay que respetarla» y todos estos mantras de la autoayuda más rancia. Copiloto es justo lo contrario: una invitación a renunciar a controlar las cosas, una canción de amor en la que dejarse llevar, olvidarte de tus propios anhelos y confiar en la otra persona es la fórmula para que las cosas funcionen. Creo que es un poco como aquel verso de Standstill: «ya verás, me dice, si eres incapaz de dar de más». Joder, dad de más, siempre.

La canción empieza con un secuenciador bastante loco disparando samples, que a priori es un poco caótico pero de algún modo encuentra su asiento en la canción… Es un poco una metáfora: del desorden a encontrar tu lugar.

9. Tal vez volar

En Tal vez volar volvemos a las dicotomías: ¿vamos a caer o seremos capaces de volar antes de estrellarnos? Al final, como en Buenaventura, lo importante será con quién. ¿Volarlo todo? También, si es por un bien mayor, por algo colectivo. De nuevo intentamos huir aquí del individualismo. El individualismo es de gilipollas y tristes.

La canción está muy basada en una secuencia de sintetizador. Tanto que fue lo primero que se compuso y construimos a partir de ahí. Nos gusta que las semillas de las canciones vengan de lugares diferentes porque invitan a probar caminos diferentes, además nos aburre mucho componer siempre con guitarras. Algo divertido: en el estudio había que regrabar esa secuencia, porque la que teníamos en la demo no tenía la mejor calidad y, de pronto, el midi no aparecía así que tuvimos que bajarle el tempo y replicarla nota a nota, una a una, hasta tener un midi nuevo que enviar a otro sintetizador para regrabar la secuencia. Parece fácil pero es una secuencia bastante peculiar, con intervalos muy amplios… ¡Nos llevó un rato!

10. La certeza de un camino

La certeza es otra de las canciones que compusimos cuando ya habíamos desarrollado el concepto del álbum. Ya sabíamos el título que iba a tener, cuál era el hilo conductor y con esa consciencia hicimos un tema que sirviera de broche para terminar de redondear la idea general, cerrándola de una forma coherente. De hecho, su título forma un claroscuro junto al título del disco: ante la perspectiva de un páramo, la certeza de un camino.

Tiene dos partes muy diferenciadas: una primera muy antártica, muy fría y acústica y una segunda cálida, nocturna y festiva que te recoge. Guille tuvo la idea de acentuar esto con ese tratamiento casi destemplado de la primera guitarra acústica y fue un acierto. Además está en una tonalidad que no se repite en ningún otro corte salvo en Un Páramo, por lo que ambos cortes suponen pequeños desencajes dentro del tracklist. Tienen su propia entidad.

Finalmente, un deseo. ¿Qué esperas conseguir o que te traiga este nuevo disco? ¡Mucha suerte!

Cada vez que hacemos un tema yo siempre tengo la sensación de que nadie lo ha pedido así que encima pedirle que te traiga algo a un disco que has hecho sin que nadie te lo pida nos parece de ser un poco cretinos, y no querríamos serlo. Al final, cuando hacemos música (nosotrxs al menos) siempre pensamos más en el momento en que se cierre el bucle con alguien que la escucha. No nos vale poner palabras que caigan bien en la métrica y ya, reflexionamos mucho lo que decimos para no cantar gilipolleces. Intentamos decir algo que no se podría decir en un Whatsapp, algo que hable a diferentes niveles, que es básicamente como funciona la poesía, e intentamos que ese algo le pueda servir de bálsamo a alguien. No a todo el mundo pero a alguien al menos.

Sabemos para quién escribimos e igual que no le vas a caer bien a todo el mundo, tu música no va a servirle a todo el mundo. Cada persona tenemos como, digamos, receptores diferentes. Pero cada vez que una persona que no conocemos (porque que te lo diga un/a amigx no cuenta) nos dice que lo ha escuchado, que le ha emocionado y que está profundizando todavía más en él, damos el curro por bien empleado. Eso es lo que esperamos conseguir. Y, bueno, aparte tocarlo un montón en directo porque es como nosotrxs nos cobramos un poco este trabajo. Nunca somos capaces de decir «buah, qué temazo hemos hecho», es ridículo porque desde dentro jamás vamos a ser capaces de saber realmente eso de nuestra propia música.

No hay perspectiva, no hay distancia, eso es algo que alguien desde fuera podrá decirlo o no decirlo, pero nunca nosotrxs, así que nuestra forma de disfrutarla es tocarla y estamos deseando empezar.

Escucha «Ante la perspectiva de un páramo» de la jetée a continuación:

AUTOR

Javier Decimavilla
Javier Decimavilla
La música nos puede salvar la vida o al menos mejorarla. Bob Dylan, Neil Young, David Bowie, The Beatles o The Rolling Stones, entre otros, nos llevan enseñando el camino a la felicidad desde hace décadas.

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