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Marilia Monzón – Prenderé una velita / Canción a Canción

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Últimamente son muchos los artistas que reivindican la tierra como base de todo lo que son y de todo lo que hacen, revisando la tradición y el folclore del lugar del que proceden. También hay una vertiente en la que esa raíz cultural sirve de motor o inspiración para llegar a otros lugares creativos diferentes a la música más tradicional. Marilia Monzón viene de Canarias y la música de allí, junto a la de la península y la de gran parte de Latinoamérica, le sirven para dar rienda suelta a todo su universo creativo. Prenderé una velita (2023), publicado hace un par de meses, es el primer álbum de la joven artista y en él confluye todo esto con el pop, originando diez composiciones delicadas, plagadas de amor, de respeto a los orígenes y de esperanza.

Producido por Juanma Latorre (Vetusta Morla), Prenderé una velita es un álbum en el que Marilia recoge el testigo de tantas mujeres que han tenido importancia en su vida y lo reinterpreta en estas diez composiciones que hablan de amistad, de sororidad, de naturaleza, de autocuidado… Diez piezas que muestran a una artista con mucho que decir, alejada de mensajes superficiales, y con gran profundidad y reflexión en sus textos. A continuación, la propia Marilia Monzón nos habla de todo esto.

Bienvenida a CrazyMinds. Lo primero, preséntate y preséntanos tu nuevo disco.

Prenderé una velita es un viaje entre lo que fui y lo que soy. Es el recuerdo eterno de las mujeres de mi vida, aquellas que vi prender velas para atraer esperanza y cosas buenas. En estas melodías reivindico el lugar de procedencia, la raíz, la tierra, es de una forma u otra el deshacer del camino recorrido y la reconciliación con mi infancia y juventud.

¿Desde cuándo y cómo podemos escucharlo?

Se lanzó el 17 de noviembre y podéis escucharlo en todas las plataformas digitales.

¿Dónde y con quién lo has grabado?

Este disco fue grabado en los estudios Gárate, en medio de la naturaleza, lejos de cualquier ruido. De alguna manera, esta forma de grabarlo acompaña a las historias que hay detrás de estas melodías. Cuando empecé a componer me di cuenta de que necesitaba parar y escuchar lo que llevaba dentro, y por supuesto el lugar que envuelve el estudio acompañaba perfectamente al momento vital en el que me encontraba. Juanma Latorre ha sido el productor, y para mí es una de las mayores fortunas que me llevo de este proceso creativo, más allá de su arte y talento, su buen corazón ha hecho que este camino fuese más fácil y llevadero.

Si tuvieras que definir el disco, su significado, su sonido, sus influencias… ¿Cómo lo harías?

Prenderé una velita está compuesto por mis raíces canarias y el fuerte vínculo que une éstas con las orillas del otro lado del Atlántico. Es cierto que hemos intentado mezclar una parte un poco más electrónica que acompaña perfectamente a esos sonidos más folclóricos. Entre mis influencias se encuentran Natalia Lafourcade, Violeta Parra o Jorge Drexler.

Venga, comparte con nosotros alguna gran anécdota graciosa, surrealista o incluso perdida del periodo de grabación

Si tuviera que destacar alguna anécdota graciosa, sería sin duda cualquiera de las noches que pasábamos en Gárate. Acompañadas siempre de buen vino y mucho guacamole, jaja.

¿Qué planes tienes para presentarlo en directo? ¿Fechas y/o festivales que ya tengas confirmados?

Ya estamos en la recta final de preparación del directo. Con mucha emoción arrancamos en Madrid el 22 de febrero. Luego permaneceré una temporada en México para seguir trabajando en nuevas canciones, para hacer promo y actuar en el festival Portamérica Latitudes, en Guadalajara. Luego a la vuelta visitaremos diferentes lugares de España y, por supuesto, acabaremos este verano disfrutando en los festivales: O Son do Camiño, Portamérica y 101 Music Festival.

Nos gustaría que nos contases todo sobre cada una de las canciones del disco: el significado, la inspiración, si hay alguna historia detrás, lo que sientes al tocarla en directo.

1. Prenderé una velita

Es un canto a la esperanza, a la cura, al olvido y al amor. Es el recuerdo eterno de las mujeres que pasan por nuestra vida, aquellas que siempre vemos prendiendo velas en sinónimo de atraer las cosas buenas. Prender en toda su expresión es símbolo de comienzo, destino e ilusión. Es el abrazo, el refugio y el calor.

Su melodía nos lleva a lugares de calma, pero a su vez a la fuerza y a la inquietud de algo que permanece vivo. Marca el final de todo lo que hay que dejar atrás. Es raíz, tierra y hogar. Es respeto, armonía y libertad. Y, por supuesto, el cariño y el amor hacia uno mismo.

2. A las niñas

Es una de las canciones del disco que está protagonizada por mis amigas de toda la vida. Mi infancia, mi adolescencia y las diferentes etapas que pasan las mujeres a lo largo del tiempo, con todo lo que eso conlleva: cambios físicos, mentales y vitales. Transmite cómo, a pesar de los distintos caminos que todas ellas toman y la distancia que cada vez les separa más, son capaces de cuidar y mantener esa unión, ese vínculo que se va fortaleciendo con el paso de los días, meses y años.

Me transporta a lugares de sororidad, enorgulleciéndome como mujer de tener un grupo de amigas con las que puedo contar siempre, caminar y luchar de la mano como feminista.

3. Semilla

«Semilla es mi raíz, mi tierra, mi casa, mi familia». Me siento muy afortunada de los valores inculcados y adquiridos por mi entorno y mis seres queridos, ya que por ellos soy la persona que soy hoy en día. Mantener los pies en la tierra es mi filosofía de vida porque, de una forma u otra, me hace conectar con lo más profundo de mi raíz y nunca olvidarme de dónde vengo.

4. Pequeñito

Delicadeza y cuidado hecha canción. Una nana para la niña que siempre llevo dentro, aunque la canción está escrita para el miembro más pequeño de mi familia.

5. Tranquilo, mi corazón

Esta canción está inspirada en la inmigración. «Canarias es lugar de paso y de acogida». Por eso quise componer esta obra, para aludir a la esperanza. Es una forma de abrazar a todo aquel que ha dejado su lugar, su familia, su gente… es el refugio, el cuidado y, sobre todo, la defensa de sus derechos, sus derechos como seres humanos.

6. Selva

No hay nada más puro que la naturaleza, la vegetación, la flora y la fauna. El contacto con la tierra, los animales y tus raíces. Perderte para encontrarte. Eso es selva, un viaje hacia lo más salvaje y profundo de la vida.

7. Brindando por ti

Esta canción es una despedida. Alude al desamor. Una forma de decir adiós a una experiencia no tan buena, porque hay finales bonitos pero otros necesarios. De todo se aprende y no hay mejor manera que despedirse brindando con una buena copa de vino.

8. Lo que guardo

Es un pequeño recordatorio para nunca olvidar lo que llevo dentro. Lejos del ruido y de las prisas, busco la tranquilidad y la calma en mi ser. Abrazo lo que quiero que permanezca y libero todo aquello que debo soltar.

9. Quiéreme libre

En estos tiempos que corren busco la libertad en el querer. Esta canción nace de ahí, para ella no hay nada más honesto y sincero que el amor libre.

10. Bailo conmigo misma

Esta canción es la última composición del disco. Comparte una especie de mantra: hay que llorar, hay que soltar, hay que bailar. Tener presente que tú eres la única persona que te va acompañar toda la vida. Es el autocuidado y el respeto hacia una misma.

Finalmente, un deseo. ¿Qué esperas conseguir o que te traiga este nuevo disco? ¡Mucha suerte!

Deseo que estas melodías vayan encontrando nuevos lugares donde crecer y acompañar.

Escucha «Prenderé una velita» de Marilia Monzón a continuación:

Javier Decimavilla
Javier Decimavilla
La música nos puede salvar la vida o al menos mejorarla. Bob Dylan, Neil Young, David Bowie, The Beatles o The Rolling Stones, entre otros, nos llevan enseñando el camino a la felicidad desde hace décadas.