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LOS MEJORES DISCOS NACIONALES DE 2020 (DEL 50 AL 1)

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Llegan nuestra selección de los Mejores Discos Nacionales de 2020, ese año en el que nuestras vidas, en mayor o menor medida, se han paralizado. Cuando brindábamos la pasada Nochevieja por los 12 meses llenos de oportunidades que se nos ponían por delante, no imaginábamos lo que estaba por llegar, aunque ya empezaban a retumbar en nuestros oídos las noticias de un nuevo y contagioso virus procedente de una hasta entonces casi desconocida ciudad china.

En el campo musical, ha sido un año sin apenas conciertos giras ni festivales, en el que las salas de conciertos están en una situación límite que tienen a muchas de ellas al borde del cierre, y en el que bandas y artistas emergentes, al no poder presentar sus trabajos en directo, no recuperan la inversión hecha en la grabación de sus trabajos. Sin embargo, hay un espacio para la esperanza, siempre lo hay, y al mismo tiempo hemos tenido nuevas alternativas de directo y, sobre todo, una buena cosecha de discos, tanto de artistas consagrados como emergentes, que hacen que, al menos en lo musical, vayamos a tener algún buen recuerdo de este año.

Repasemos ya nuestra lista de los Mejores Discos Nacionales de 2020. No será del gusto de todos, como siempre ocurre, pero refleja la variedad de gustos y opiniones del equipo que colaboramos cada día en CrazyMinds. Por supuesto, os invitamos a comentar y compartir vuestras opiniones en cualquiera de nuestras redes sociales (facebook, twitter e instagram)

Agradecimientos, especialmente, a Noel Castro, por coordinar, maquetar y llevar a cabo la lista que estáis viendo, así como a todos los que han votado y colaborado en la elaboración de este reportaje: Vanesa Carro, Javier Decimavilla, Ferran Cano, Sara González, David Mombiela, Manuel Pereira, Jorge de Arlanza, Unai Macías, Alex García-Cantarero, Claudia González, Cristina Roldán, David Vázquez Carrera y Jorge Híjar.

50 / JUNCO Y MIMBRE – JUNCO Y MIMBRE

Una suerte de «supergrupo» —aunque ellos rehuyen del concepto— formado este 2020 en Barcelona entre debutantes y miembros de bandas locales, Junco y Mimbre lanzaban a principios del otoño su debut homónimo, un trabajo repleto de guitarras reverberadas y melodías accesibles. Líricamente encaja perfectamente en el pop catalán, pero instrumentalmente recoge más influencias internacionales. Canciones más melódicas entroncan con otras más ruidosas, letras tristes se encuentran con las desenfadadas y hay un puñado de temas con clara vocación de hit festivalero (Paret de metallParadísCada copInici d’aixòSé qui hi ha…) en este estupendísimo debut en largo que si la situación mejora, sonará mucho el verano que viene.

49 / DELAPORTE – LAS MONTAÑAS

Una sombra parece cernirse sobre Las Montañas, de Delaporte. La electrónica que presentó en Como Anoche se torna más oscura en un trabajo arriesgado que desprende más madurez que el anterior. Un paso adelante también en producción, desde el inicio más orgánico del disco —menuda delicia es Se Va— y durante el ascenso de revoluciones que acompaña hasta el final. La calma, la tormenta y la calma en un universo milimetrado donde Sandra y Sergio se muestran capaces de explotar todos los recursos que tienen. Llaman la atención también las variadas colaboraciones: desde Ginebras hasta PUTOCHINOMARICÓN, pasando por Arkano o Ximena Sariñana.

48 / RENALDO & CLARA – L’AMOR FA CALOR

La artista catalana Clara Viñals se alza con un sonido pop brillante y sintético, en su tercer trabajo como parte del proyecto Renaldo & Clara. L’amor fa calor es el disco más eléctrico y rítmico de la artista. Con la mirada puesta en los años ochenta, la formación catalana deja clara su habilidad para tejer auténticas joyas pop. Per fer-te una idea, Una Vegada, La Finestra son expansivas ventanas a este universo. Las letras, en su mayoría, ayudan a flotar. Optimistas, risueñas, animadas, hablan sobre la parte buena del amor.

47 / SEÑORAS Y BEDELES – LAS COSAS QUE NO PUEDO VER

El segundo disco de Señoras y Bedeles es la confirmación de la propuesta de estos zaragozanos curtidos en Tachenko, La Costa Brava o The Faith Keepers. Una propuesta que, bebiendo del indie rock primigenio del que salen Television, Wire, Pere Ubu o Gang of Four, recoge la esencia surrealista aragonesa para dar como resultado un sonido propio, divertido y refrescante. Y es que es imposible no acabar tatareando estribillos como ese “Va mal, fatal” de Amigos Fungibles, ejercicio de art-punk-pop tremendamente ejecutado en su aparente sencillez, o resistirse a las guitarras saltarinas de Crisis. Pero no solo de guitarras y bajos crudos se alimentan Señoras y Bedeles. Cuadraditos Negros es un ejercicio de retroelectrónica punk, con ecos de Suicide y atmósferas a lo Décima Víctima que amplían el espectro sónico de la banda.

46 / PABLO UND DESTRUKTION – FUTUROS VALORES

Uno de los bardos del underground nacional, Pablo Und Destruktion lanzaba a principios de año su trabajo Futuros Valores, sucesor del oscuro, sórdido y grandilocuente Predación. En su ya sexto lanzamiento, el cantautor asturiano baja las revoluciones y se dedica a hacer lo que mejor se le da: contar historias con cierta voluntad folklórica, atemporal, primitiva. Lo hace sobre una instrumentación más austera por lo general. Canciones que ascienden desde tarareos hasta la condición de himnos, como la epopeica Gijón o el Credo Paisano. Sigue exorcizando experiencias y ofreciendo en su música un vehículo para la catarsis.

45 / AUTOESCUELA – CLUB DEPORTIVO RAÍCES

Club Deportivo Raíces es la historia de Autoescuela. Tras EPs, singles, experimentos, demos y discos de canciones de no más de dos minutos, David y Santi, ahora ya con dos amigos más, nos legan lo que han sido durante todos estos años y el resultado son 26 piezas de pop cutre, llamar lo-fi a esto es ser demasiado benevolente, pero que en el fondo nos explica lo que somos. Porque lo importante en temas como Leeds, La Oposición, Momias o Potada no es el cómo, sino el qué, la historia que hay en esa melodía que se intuye, esa letra con la que nos reflejamos como si nos miráramos al espejo y ese tonto estribillo que, sin quererlo, nos encontramos repitiendo en el ascensor, en la ducha o en la oficina. No cambiarán el mundo, pero es posible que nos cambien a nosotros.

44 / MARCOS Y MOLDURAS – TE ESPERO EN CASA

Lo cotidiano y la vida en pareja sirven de sustento temático a un bonito y entrañable disco de píldoras de pop casero. Cada canción es una pequeña pieza hacia la construcción de una cápsula atemporal, una viñeta hacia la juventud, con momentos catárticos desde la pegadiza La Rutina —«Tú te quieres comprar un pedal / y yo solo pienso en el robot de limpiar / tenemos la casa hecha un cuadro / pero al menos todo suena genial»—, hasta el suculento final shoegazy de Un Nuevo Año. A pesar de su elevado puesto en esta lista, podemos decir que son definitivamente uno de los grupos del año y de lo mejorcito que ha dado en 2020 la reciente escena madrileña de bedroom pop.

43 / IZARO – LIMONES EN INVIERNO

Izaro Andrés indaga en este trabajo en las raíces musicales de la Península Ibérica, anglosajonas y latinoamericanas, pero también se atreve con la electrónica —recordando a Imogen Heap en la sorprendente You—. Limones en Invierno es la tercera entrega de Izaro Andrés y supone su consolidación como artista fuera y dentro de Euskadi; a ambos lados del charco. La mezcla de estilos, de idiomas y de sensaciones triunfan en un universo muy cuidado e hilvanado con cariño y de producción minuciosa.

42 / PAU VALLVÉ – LA VIDA ES ARA

Vallvé sigue cultivando la sensibilidad de su anterior disco, ahora en un lenguaje ligeramente más electrónico. Si Life Vest Under Your Seat fue uno de los discos más bellos de 2019, La Vida Es Ara es de los más luminosos en este fatídico año. En torno a letras entrañables, Vallvé construye bellos y delicados universos sonoros cargado de intensidades y matices. Se cuelan guiños de bossa nova, boleros… pero brillan los temas expansivos, que rehuyen de estructura tradicional y se lanzan al abismo, a combatir esos monstruos internos armados de experiencia y experimentación. Diseñado en plena pandemia, tras una ruptura y mucha revisión vital, La Vida Es Ara es uno de esos discos que guardar cerca, para siempre y escuchar a menudo.

41 / NATHY PELUSO – CALAMBRE

Indescifrable y poderosa al mismo tiempo, Nathy Peluso es de esas voces que no se corta a la hora de componer. Tan pronto te mezcla al Fondo Monetario Internacional con el  “hip hopa” (SANA SANA) como te mete en la cabeza el mismo verso surrealista. Lo que es innegable es que la hispanoargentina tiene mucho flow y lo explota consciente de ello. El simple hecho de que haya cierto público que se tome tan en serio su imagen para Calambre –al parecer ya ni una se puede broncear sin que te juzguen— hace que ‘la Peluso’ haya cantado más de una victoria este año. Calambre, su debut en largo, es el mayor de estos triunfos.

40 / ELS AMICS DE LES ARTS – LA SENYAL QUE ESPERAVES

Altamente bailable, Els Amics De Les Arts revolucionaron su discografía este 2020 con un trabajo más pop y eléctrico. La veterana formación sigue jugando al despiste con el contraste. Los estribillos pegadizos, sintetizadores y hits inmediatos, dejan hueco también a temas más sosegados y alguna que otra balada al piano. Desde letras con voluntad política hasta otras que se regozijan en lo más mundano de la existencia.

39 / ANTEROS – …Y EN LA PAZ LA OSCURIDAD

El segundo disco de Ànteros tras Cuerpos Celestes muestra dolor, agonía, rabia, melancolía, esperanza, fe y resignación de una manera que a veces hasta duele. Duele como le parece doler cada grito, cada desgarro vocal a Endika. Pero que también nos reconforta y nos da paz, como la voz de Rubén Martinez. Esta dualidad emocional es la que sobrevuela todo en este álbum, desde el título del disco o la apertura con Legados/Espectros, unidos como un único tema, de una forma desgarradora, o la continuación con Cenizas, que hasta los 2:18 parece un tema del Shelter de Alcest para pasar a ser, posteriormente, un tema de posthardcore brutal. O como Solo Mar, Solo Tierra, en la que se atreven a meter ritmos calypso (¡) para romper una dinámica agresiva. No es un disco para todos los momentos, pero los momentos que pasemos dentro de él, los recordaremos siempre.

38 / CARLOS SADNESS – TROPICAL JESUS

Carlos Sadness quiso aportar un poco de alegría y un poco de verano a este extraño año y presentó su Tropical Jesus en junio de 2020. Carlos Sadness insiste con sus clásicas fórmulas de buen rollo y Caribe, en este caso, con potentes colaboraciones como Bomba Estéreo o Manuel Medrano. Un trabajo que sin duda convence a fans y aporta nuevos hits en su discografía.

37 / FUTURO TERROR – SANGRE

Futuro Terror se presentan más duros, rabiosos, destructivos y desapegados de todo que nunca. Aunque su sonido siempre se ha caracterizado por esa crudeza inmediata, con Sangre el grupo pule aún más hasta quedarse con ese esqueleto compositivo afilado y de rápida consumación. El disco se construye entre composiciones rápidas y combativas y otras mucho más desarrolladas y melódicas. RukeliLa Guerra y el Universo… Temas como estos parecen dejar una puerta abierta a la evolución estilística del grupo, con cierta habilidad de sonar más punk que nunca.

36 / SIENNA – TIEMPOS DE IMPACTO

Quién le iba a decir a Sienna que su título iba a representar tanto el año que se nos venía encima. Pero también representaría la sensación que nos dejó al escuchar su disco por primera vez en una fría tarde de enero: impactados. ¿Por qué? Porque nos presentó un disco que coquetea con el indie rock de una manera tan íntima y sentimental que era imprescindible tenerlo en cuenta en este listado. Álex (cantante) nos lleva por un recorrido emocional, casi un Vía Crucis de 10 estaciones, donde cada una de ellas es un impacto: La Cabeza y El Juicio, lenta, delicada y profunda; Anestesiados, digna de haberla escuchado en festivales gracias a su ritmo rompedor; o Una Presa Que Atacar, de dura crítica social.

35 / NUEVA VULCANO – ENSAYO

Ensayo son doce golpes incesantes sobre la vida que reafirman la esencia del terceto catalán. Melodías atractivas y letras transparentes que hacen a cualquiera añorar esos conciertos de catarsis y grito a pleno pulmón. El quinto disco de los catalanes suena familiar, aunque ahora reducen el número de canciones de amor y aumenta la admiración de lo mundano: desde Las Rotondas al Eucalipto, Nueva Vulcano encuentra nuevas narrativas para seguir puliendo ese sonido que les hace tan icónicos.

34 / VVV [TRIPPIN’ YOU] – ESCAMA

«No nos queda gasolina que prender / No nos queda otra vida que gastar / Quizá sea el momento de asumir / Que nada va a cambiar, que nada va a cambiar». Gris e industrial, la formación madrileña escupe mantras sobre bases angulares en su segundo trabajo Escama, la banda sonora perfecta para mandar 2020 a la m***** bailando. Una rave oscura, brillante, lánguida, seductora y distorsionada donde exorcizar todos tus problemas.

33 / LA TRINIDAD – LOS EDIFICIOS QUE SE DERRUMBAN

La formación malagueña debuta en largo formato con un disco sólido, que cumple las expectativas del brillante EP Nuevas Dignidades, lanzado el año pasado. Melodías incisivas y frases cortantes se dejan ver entre temas más acelerados y otros menos pausados, donde sonido y narrativa se ceden el turno a placer. Sin desprenderse del todo de sus inicios garageros, hacen gala de un power pop prestoso, entre historias de política, desidia y algo de amor.

32 / SR. CHINARRO – EL BANDO BUENO

Sr. Chinarro se hace meme para impersonar al caballero de la mano en el pecho en la carátula de su nuevo trabajo, El Bando Bueno. Sigue rimando y jugando con las palabras, y relatando a su manera las vivencias de sus dos últimos años. También mira con chiste a la realidad social y el sistema en que vivimos, aderezando sus mensajes sobre melodías frescas y cautivadoras, demostrando que no tiene más que hacer que seguir cultivando su personalísima dinámica musical y performativa.

31 / BUNBURY – POSIBLE

Uno de los lanzamientos más introspectivos del artista, con letras muy personales. Su idea era mostrar a un Enrique sin caretas ni fachadas como nunca antes. El título cobra mayor sentido cuando explica la idea que le dio pie. Esas versiones alternativas de uno mismo, a veces lejanas y parejas al pasado. El artista prefiere creer en que pueden estar más cerca de lo que aparentaban y despertar un futuro positivo y esperanzador. Los diez cortes de esta largo intentan lidiar con las posibilidades de ser otro “yo”, uno al que sólo encontramos en reflejos de nosotros mismos.

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