InicioConciertosCrónica de Bruna en Madrid (Moby Dick Club, 2021)

Crónica de Bruna en Madrid (Moby Dick Club, 2021)

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Fotografías: Patricia Martín

El origen de una gran parte de las carreras musicales surge en un grupo de amigos o compañeros de colegio, durante la adolescencia o la más temprana juventud. El caso de Bruna podría ser equiparable a ello, con la excepción de que cada uno de sus seis componentes tienen sus carreras y trayectorias más que consolidadas con proyectos personales o como consagrados músicos de bandas y artistas de renombre. Pero con el símil hacemos referencia a la ilusión de los inicios, de un volver a empezar al abrigo de la amistad. En ese fervor y pasión Bruna se sienten casi unos principiantes y el concierto al que asistimos en la sala Moby Dick de Madrid es la constatación de todo esto.

El esperado estreno

Bruna llevan trabajando un año en sus propias canciones, componiendo, ensayando (siempre que las circunstancias lo han permitido) y, sobre todo, preparando el momento en que por fin se subiesen a un escenario. Han sido unos meses de muchas expectativas, de incertidumbres y cambios, pero por fin la banda formada por Nadia Álvarez, César Pop, Chapo González, Sergio Valdehita, Coki Giménez y Mara Rubio, han podido ofrecer sus primeros conciertos. En concreto, nosotros asistimos a la segunda de las tres fechas programadas en la capital.

Como decíamos, la palabra que más se podría repetir para describir a nivel emocional estas actuaciones, sería ilusión. Nosotros pudimos charlar con los seis hace unos meses en su local de ensayo y, al margen de sus canciones o sus inquietudes musicales, lo más recurrido en la conversación siempre eran las enormes ganas que tenían de compartir con el público todo lo que Bruna significa. Un público, por cierto, que no para de crecer y de afianzarse, a pesar del corto bagaje que tienen hasta el momento.

La cohesión de una banda total

Las carreras de cada uno de los músicos que componen Bruna es más que contrastada y eso se percibe desde el primer acorde del concierto, cuando arrancan con el que en su día fue el single con el que empezaron a darse a conocer: Espantapájaros. La voz (y las guitarras) de Nadia, los teclados de Sergio y César, el bajo de Chapo, la guitarra de Mara y la batería de Coki suenan impecablemente engrasados y dotando al grupo de lo necesario en cada momento, en busca del bien común, de la canción más perfecta posible. Este es uno de los secretos y de las grandes virtudes de Bruna: que cada uno sabe cuál es su espacio, dónde está su fortaleza y lo que debe aportar para mejorar al conjunto, sin egos ni aspiraciones de sobresalir por encima de nadie. Una banda perfectamente cohesionada a nivel estructural, musical, anímico y emocional.

Canciones como Hazlo por mí o la excelente versión del clásico de Silvio Rodríguez Sueño con serpientes, evidencian la sensación de estar ante una banda que disfruta tocando, que lo hacen dejándose todo en el escenario y que laten al mismo compás. El amor y pasión que sienten por la música lo transmiten a su público sin concesiones, a tumba abierta, directos a la médula y al alma de las canciones.

La nota diferenciadora

Sus compañeros siempre lo han repetido hasta ahora, pero al presenciarlo en directo se hace más evidente aún la afirmación de que la voz de Nadia es el extra que les diferencia del resto de bandas que se mueven en la misma línea musical. Es cierto que Bruna no inventan la pólvora con sus canciones (tienen reminiscencias de The Band o de sus admirados Dawes, por poner solo dos ejemplos), pero consiguen transmitir dulzura y energía a partes iguales, sensibilidad y fiereza, delicadeza y pundonor. Es ahí donde cada instrumento lleva las canciones a un lugar en el que su vocalista las recoge y las eleva un puntito más, aportando la nota necesaria para sublimar las piezas.

Proveniente del circuito de cantautores de Madrid, Nadia Álvarez se destapa en Bruna como una auténtica frontwoman con carisma, poderío y sencillez. Pero reincidimos en que Bruna no es una banda liderada por nadie, sino que son piezas de un engranaje sonoro que funciona a la perfección. Da igual que aborden temas tan sumamente apacibles como Mañana, donde la segunda voz de Chapo acompaña de manera sublime a la de Nadia, que recuperen canciones del repertorio de César como la excelente e inolvidable Lo que queda o que desplieguen todo el arsenal rock que tienen en las entrañas en canciones como la efervescente Quién.

Un disco por llegar

El repertorio del concierto estuvo protagonizado por los cinco temas que habíamos conocido hasta ahora de la banda, junto a algunos más que irán incluidos en el primer larga duración de Bruna que, según ellos esperan, verá la luz después del verano. Así conocimos Algo detrás de lo que correr o Déjà Vu, cuyo videoclip se estrenará próximamente y que incluirá imágenes de este concierto.

Pero además de las canciones propias de Bruna, la banda abordó algunos temas del repertorio en solitario de César Pop y de Nadia Álvarez. Tales como A veces, una canción que nos recuerda que el aprendizaje está en los aciertos y errores que uno va encontrando por el camino (“no me arrepiento de nada”), la ya nombrada Lo que queda o Toni2, Café Teatro, que vuelve a poner de manifiesto una de las premisas de estos seis músicos cuando se suben al escenario: la amistad.

Es realmente emocionante ver a músicos con la trayectoria de ellos disfrutar tanto en un escenario pequeño y en una sala como esta, dejando claro una vez más que la música es sinónimo de celebración y que para los artistas que se dedican a ello no hay mejor manera de hacerlo que sobre un escenario, dando rienda suelta a toda su pasión y amor por el oficio.

Setlist Bruna:

  1. Espantapájaros
  2. La grieta
  3. Algo detrás de lo que correr
  4. La próxima montaña
  5. Semillas
  6. Déjà Vu
  7. A dentelladas
  8. A veces
  9. Las verdades de la despedida
  10. Hazlo por mí
  11. Mañana
  12. Lo que queda
  13. Toni2, café teatro
  14. Quién
  15. Sueño con serpientes
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