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Bum Motion Club: “Nos encanta que el público se sumerja en nuestra niebla” (2021)

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Fotografías: Patricia Martín

Dos años después de Delta (2019), Bum Motion Club (Aranjuez) publicaron hace unos meses Niebla (2021), su segundo EP. El grupo, que se mueve entre el shoegaze, el dream pop y los sonidos psicodélicos de bandas como Tame Impala, ha vuelto a contar con Víctor Cabezuelo para la producción de este segundo trabajo.

Hace unos días actuaron por partida doble en la sala Moby Dick de Madrid después de haber agotado las entradas de la primera fecha en tan sólo unas horas. Si hace unos meses nos ofrecían sus 15 Canciones para 15 Momentos, ahora nos sentamos a charlar con Iris (bajo), Salme (batería) y Pablo Vera (voz y guitarra rítmica) en un conocido bar de Malasaña.

¿Qué tal estos últimos directos en la sala Moby Dick?

Iris: Emocionalmente todavía estamos un poco tocados. Después de tanto tiempo ha sido… el público nos ha dado la vida. Además sentimos que venían a escucharnos, estaban súper atentos a todo lo que pasaba encima del escenario, ha sido increíble. 

Pablo: Fue muy emocionante para todos. Para nosotros es darle sentido a lo que hacemos como músicos desde las sombras. Los directos le dan luz a todo lo que no se ve: los ensayos, la parte de composición… Además, que te den el tipo de feedback que recibimos… millones de aplausos, gritos, alguna lagrimilla por ahí… Fue maravilloso. 

¿Os seguís sintiendo identificados musicalmente con Niebla a pesar de los meses que han pasado desde que lo grabasteis?

Iris: Totalmente

Pablo: Sí, absolutamente. Es que además justo lo estábamos comentando hace un rato entre nosotros. A pesar de que ha pasado mucho tiempo porque este EP se grabó a finales de 2019, con una pandemia y con todo lo que conlleva a nivel psicológico para todo el mundo, seguimos sintiéndolo como nuestro, creo que aún más. Y con el directo todavía más. 

Salme: Al principio de los ensayos cuando retomamos porque podíamos vernos más, fue un poco agobiante, nos costó encontrarnos cómodos con las canciones. Ha sido un proceso de reencontrarnos con ellas, pero ahora las sentimos muy nuestras y por eso pueden pasar cosas como las que pasaron en la Moby Dick. 

¿Qué cosas han pasado entre Delta y Niebla para que haya habido esa transición hacia un sonido más oscuro y potente?

Iris: La ansiedad [risas]

Pablo: La ansiedad, las rupturas, una pandemia… No, esto se compuso durante la segunda mitad de 2019 y creo que la sensación puede ser la misma que ahora, creo que al final somos una generación que está súper frustrada, con todas las miradas puestas en ella y no dejan de pasarnos cosas malas. No paran de ponernos trampas las mismas personas que exigen cosas de nosotros como generación. En el anterior EP queríamos huir un poco de esa oscuridad, de esas sensaciones que nos produce la situación y en Niebla queremos hablar de ello, enfrentarnos para sobreponernos. A nivel instrumental, nos apetecía tocar en directo algo más potente también. 

Iris: Queríamos algo más burbuja, más ambiental. 

Pablo: Veníamos de algo más soñador y melódico, que también nos gusta. Pero nos pedía el cuerpo más energía, más contundencia. 

Salme: Creemos que la combinación de lo anterior, que es más delicado, con lo más rudo y guarrete es increíble. 

Pablo dice que todas las miradas están puestas en vuestra generación, esto me hace pensar en la canción Los Ojos, cuando dice Todos los ojos sobre nosotros

Pablo: Sí, esa canción habla de gente que tienes a tu alrededor y que parece que esté deseando que te vayan las cosas mal. Gente que está pendiente para señalarte cuando haces algo mal. Esa es la sensación que tenemos un poco como generación, se nos exige tener cierto tipo de trabajo, tener casa, tener familia. 

Salme: Lo que también dice la canción es que estamos instalados en la cultura del error. Si haces 99 veces bien una cosa y una mal, te van a recalcar esa en la que lo hiciste mal. 

Iris: Personalmente también nos pasa mucho eso, incluso entre nosotros, siempre nos pesa más aquello que no ha salido bien. Si lo hacemos increíble y hay solo una cosa que no ha funcionado tan bien, nos centramos en eso sin ver el resto. 

Hablando de generaciones, nos hemos fijado en que no os dejáis ver tanto en las redes sociales como otros músicos de vuestra edad…

[risas]

Pablo: Se nos da fatal. 

Iris: Es algo que no nos sale natural y tampoco creo que lo debamos forzar. Además hemos comprobado que después de mucho tiempo sin decir nada, publicamos la fecha del concierto y se vendió todo en cuestión de horas. Parece que no se hace tan necesario en nuestro caso. 

Pablo: Nuestro público entiende el tipo de banda que somos, creo. Somos gente a la que que le gusta mucho la música y nos centramos en eso, no somos una banda de Instagram. A mí personalmente me agobia mucho tener que estar publicando contenido, en cierto modo vacío, por el hecho de ser visible. 

Salme: Y no solo nos pasa con Instagram. Yo por ejemplo soy un desastre en Whatsapp. Les hago ghosting a mis compañeros, a veces. Risas. Por separado tampoco nos mostramos mucho en redes, así que como banda tampoco lo hacemos. Tampoco somos un grupo popero o rockero, que parece que puede ir más en esa línea. 

Ahora lo que se lleva es sacar una canción a la semana. Nosotros sin embargo nos consideramos una banda que tira más por otros caminos.

Cerráis el EP con 44, una canción que parece invitar a la introspección, contadnos más sobre ella. 

Pablo: Fue la última que grabamos. De primeras no estaba en nuestros planes incluirla. Meter una canción instrumental de 7 minutos puede resultar arriesgado, sobre todo si hablamos en términos de la industria. Pero la canción nos parecía muy bonita, recogía muy bien las sensaciones del EP, tiene una parte muy tranquila y de repente es súper cambiante. Es una canción travesía que nos gustaría que cada uno utilizase para viajar adonde quiera. 

Volvéis a contar con Víctor Cabezuelo en la producción, ¿qué es lo que más valoráis de sus aportaciones?

Iris: Sobre todo una mirada externa porque al final el productor principal ha sido Alejandro Leiva y Víctor proponía cosas que no se nos habían ocurrido. Sobre todo ha sido en ese sentido, ya que el mayor peso ha caído en Alejandro Leiva

Pablo: Sí, y también nos ha aportado la experiencia y un montón de conocimientos. Además es una persona muy generosa, te aporta todo lo que sabe. 

Iris: Exacto, además nos conoce, sabe lo que nos gusta… Ha sido muy guay y muy fácil trabajar con él. 

Salme: Y los conocimientos técnicos y de sonido. Recuerdo que cuando grabamos las baterías me dió súper buenos consejos. 

Hemos leído que os gusta tomaros vuestro tiempo para componer ya desde trabajos anteriores. ¿Cuánto tiempo diríais que os llevó componer Niebla?

Pablo: Alejandro Leiva traía una idea para la mayoría de las canciones y las íbamos trabajando. También en el estudio salieron cosas en el último momento, se cambiaron otras… Nos gusta trabajar con tranquilidad y con calma. No teníamos presión, no había plazos. Aquí ayuda que no haya un sello detrás. No había tiempos, tampoco en el sentido que marca la industria como por ejemplo en la duración de las canciones. Ahora lo que se lleva, por ejemplo, es sacar una canción a la semana. Nosotros sin embargo nos consideramos una banda que tira más por otros caminos. Buscamos principalmente que nos guste lo que hacemos. 

En su día publicasteis una colaboración con Hickeys, ¿con qué otro grupo os gustaría grabar un tema?

Pablo: Tenemos bandas cercanas con las que nos gustaría mucho grabar algo: Carrera y muchas otras. A lo mejor no pegaríamos mucho con algunos pero a mí me molaría. Son bandas amigas y estaría muy bien crear cosas juntos. Cala Vento estaría también súper guay. 

¿Quién se ha encargado de la parte más visual del EP?

Iris: Han participado Denitsa Georgieva, que es una directora de arte, y María P. Trillo que se dedica al mundo del diseño gráfico. A nosotros nos gusta mucho todo lo que hacen así que les dijimos: “Aquí tenéis nuestro EP, lo que os surja será bienvenido”. A partir de ahí, ellas crearon este concepto de bodegón floral con minerales… Y la contraportada es lo mismo pero con las flores quemadas. Todo en una línea muy metafórica. 

Pablo: Sí, recogieron muy bien el concepto del EP. 

¿Tenéis en mente sacar algún videoclip más para este EP?

Pablo: Sí, nos gustaría hacer más videoclips realmente, el mundo audiovisual nos atrae mucho. De hecho es algo que solemos hacer entre nosotros y tirar para adelante. 

Iris: Sí, además da la casualidad de que todos nos dedicamos al mundo audiovisual, aunque si alguien quiere hacernos un videoclip…

Hablabais al principio de la entrevista de la parte no visible de vuestro trabajo… Hemos leído por ahí que al principio los ensayos no eran digamos muy ortodoxos. ¿Ha cambiado la cosa?

[risas]

Pablo: Iris y Salme, con su llegada, nos han ido reconduciendo a un camino mejor desde que se incorporaron al grupo. La verdad es que sigue habiendo de todo en los ensayos. Intentamos que haya una parte más productiva pero siempre dejamos un rato más distendido. Nos gusta que haya un ambiente distendido, no queremos que ensayar sea como ir a la oficina. 

Iris: Es que los ensayos son también una reunión de amigos. Hay tiempo para perdernos en la música pero también para tomar algo y charlar. 

Pablo: Pero en respuesta a tu pregunta sí, hemos mejorado, ahora nos lo tomamos un poco más en serio. [risas]

Tocar en una sala es mucho más especial y nos ayuda más como grupo.

Igual os pongo en un compromiso, pero en una entrevista os pedían que eligieseis entre dos grandes festivales y no os quedabais con ninguno, ¿por qué?

Iris: Los festivales súper grandes tienen un punto de fast food. Pagas la entrada y los diez grupos que quieres ver tocan a la vez. 

Pablo: De hecho, muchas veces da más la sensación de que está perfilado a extranjeros que a gente nacional. Hay muy pocos grupos nacionales en los carteles de los grandes festivales. Además da la sensación de que hay muy poco lugar para la renovación. 

Salme: Son conciertos además un poco obtusos. Muchas veces piensas: “quiero ver a este grupo pero no en un festival”. Porque en un festival es todo muy rápido, muy impersonal… Pero vamos, que nosotros encantados de estar en esos carteles, es una buena forma de darte a conocer, también. 

Pablo: Como músicos nos parece que aporta mucho más una sala. Hay más cercanía, puedes incluso dialogar con el público al final del concierto. Tocar en una sala es mucho más especial y nos ayuda más como grupo.

Antes de terminar, ¿Qué cualidad os gustaría que el público destacase de vuestro directo?

Iris: Yo diría emoción, que les mueva algo por dentro. Nos encanta que el público se sumerja en nuestra niebla. 

Pablo: A mí me gustaría que sintieran una especie de nostalgia, la misma sensación que cuando ves una película y te recuerda cosas que no has vivido y lugares en los que no has estado. Una especie de nostalgia bonita.  

Salme: Yo también me quedaría con lo que ha dicho Iris. Me gustaría que el público destacase la emoción. 

Pablo: Creo que por suerte es algo que recalca mucho la gente. Creo que transmitimos algo y eso está guay. 

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