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Rayden: “Quiero que el público escuche ‘Homónimo’ para que vea el amor por la música” (2021)

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Fotografías: Patricia Martín

Es un momento marcado en el calendario de los 20 años de carrera de David Martínez Álvarez, a quien conocemos como Rayden. Acaba de estrenar Homónimo y no es solo un disco, es una obra que cierra un ciclo, una trilogía e incluso una hexalogía con la que lleva creando e inspirándose desde hace años. O puede incluso que sintiera en su interior la magia de saberlo desde antes de dedicarse a la música. Y es que hay artistas que nacen con esa señal por dentro: la de saber que harán algo importante.

Rayden lanza Homónimo con 12 temas, clavando la canción número 100 de su carrera al terminar este trabajo. Pero es que no son solo sus números, rimas o reivindicaciones, es la forma en la que entrega todo lo que tiene dentro.

Nos reunimos con el artista un día antes de su lanzamiento y la emoción se palpa en el ambiente. Nos recibe como es él, abierto y desenfadado, y por eso queríamos entrelazarnos aún más con su trabajo para hablar en este día. Para ello, he escogido una frase de cada tema que nos ofrece en Homónimo y que me ha inspirado para ir preguntando y dibujando todo lo que rodea a este álbum y al propio David. Y esta es la charla que me ha regalado.

Rayden en la presentación de Homonimo. Foto: Patricia Martín

Este disco tiene un clarísimo comienzo y final, una recapitulación, como un libro, o mejor, como una buena trilogía. Himnostalgia comienza diciendo y respondiendo a: “¿qué cabe en una canción?”

Y yo te pregunto, ¿Qué cabe en este trabajo?

Caben canciones y cabe hasta el público. En cada álbum de esta trilogía he intentado hacer lo que yo llamo la “técnica sandwich”, que es que aglutino una idea entre una intro y una outro.

En el primer disco desde que uno es matemáticamente el campeón, con Alirón. Canta victoria hasta que se admite la victoria del oponente como es Pasillo de honor. En el segundo fue un aforismo de Gloria Fuertes. Primero la bondad, segundo el talento y todo lo que cabía. En este creo que el mayor homónimo que hay es una canción, porque una canción se llama igual para todo el mundo, dura lo mismo y tiene el mismo orden de instrumentos, pero para cada persona tiene un significado y un poso diferente.

Creo que la evolución de la canción popular es el himno, entonces el himno es el público. Yo le pregunté al público qué cabe en una canción, lo que respondió en redes sociales, yo lo puse bonito y fue lo que metí.

También en Himno del centenario pregunté al público qué es Rayden, incluso de su misma voz, y eso es lo que aparece. Así que en este disco cabe hasta el público.

En lo LoBailao nos quedamos con “Quítame el papel, quítame el guión, que la verdad no precisa de un apuntador…”

Cuéntame, ¿cómo ha sido el guion que has seguido en la composición de este disco? Porque creo que empezaste hace 2 años…

En 2018, agosto-septiembre, cuando el disco de Sinónimo (2019) iba a fábrica, ya empecé con LoBailao y nadie podría prever que ahora tendría tanta vigencia con esto que está ocurriendo. Pero es que, para trabajar los discos pienso las ideas, ensayo los textos, me documento e incluso entrevisto a gente que sabe del tema, me informo, subrayo, saco a limpio y, en lo que menos tardo, es en sacar la canción. Busco incluso la sonoridad de qué puede pegar más. Incluso en temas como LoBailao, cuando pensé en la música, me acordé de estos vídeos que vemos por Instagram de niños bailando en favelas que nos dan mil vueltas moviéndose, que tienen un flow… Pues pensé: “vale, quiero que este tema tenga un drop de fon carioca, que es la música que sale de ahí”

Y todo esto para que cada canción tenga su razón de ser y su propia esencia. Para que alguien que lo escuche en otro idioma se haga una idea de por dónde puede ir.

En Dios Odio dices: “…entran al trapo pero ya no pica”

Ya desde hace un tiempo has dejado claro que eres un artista camaleónico que se adapta o se coge cualquier estilo y lo hace suyo. Podemos decir ya que, bienvenidas las críticas de todos esos haters que llevan contigo hace tiempo ya ¿no?

Ja, ja. Yo creo que ya lo tienen cuesta arriba. Sí que es cierto que al principio sí que tenía más poder, leía críticas y no las entendía. Me acuerdo una vez me puse a pensar si a través de un tuit se podía descubrir la IP, pero no por buscar a esa persona sino porque, igual que te lo estoy explicando a ti, quería explicárselo. Yo pensaba: “seguro que si se lo explicara, lo entendería”. No lo veía justo… gastaba mucha energía.

Ahora ya no. Ya entiendo que hay gustos para todo y que tiene que haber gustos para todos. Pero sí que hace más de 10 años era como: “Ah, ¡duele!”, y no me fijaba en todas las demás críticas buenas que tenía. 

Ahora ya veo que toda esa gente que hace un esfuerzo notorio en criticar y hacerse notar lo que buscan es atención y que les hagamos caso. Y cuando entras en el juego, ganan por goleada. Ahora ya ni contesto… 

El mejor de tus errores fue el primer single presentación, junto a Alice Wonder, una maravilla. He escogido la frase de “…despacio, tan solo vete despacio…”.

Después de todo este tiempo, en el cual has tenido todo tan pensado hasta 2021, ¿quieres vivir todo esto despacio o estás deseando soltarlo todo para ver qué será lo siguiente?

Tengo la dualidad. Creo que el disco ha quedado una cosa tan bonita, tan cuidada, todo… hasta la baraja de cartas… incluso los vídeos. Todo está cuidado. Entonces quiero que el público lo vea para que vea el amor por la música. Creo que en los tiempos que corren todo se está poniendo con un turbo, a mucho ritmo, todo lo queremos para ayer. “Vale, ya lo he escuchado ¿pero ahora qué vas a sacar?” Pero si hace una semana que he sacado el disco… 

Y con esto, todo lo que puedo hacer desde mi posición, en vez de quejarme, es tender puentes y hacer discos que tengas muchas capas. Y que si tú te quedas en oír y ya, pues hacer canciones que funcionen como single, pero que si vas más detrás veas todo esto. 

Como cuando hablábamos antes de Dios Odio. Hablo de un concepto que es la sociedad líquida que a lo mejor si lo buscas, o buscas lo que digo en entrevistas y que menciono a Bauman, lo entiendes o te das cuenta de que hay cosas que se dan también en Don Creíque. Que es como: “¿por qué últimamente los viejos estamentos o instituciones, que parecen inmutables e intocables, chocan cada vez más con esta sociedad cada vez más líquida? porque cada vez se está viendo más humanidad…” y así no se lo das todo hecho al público, me gusta creer en su inteligencia. 

Y entonces es por eso. Por una parte quiero disfrutar mucho de cuando salga, soltarlo, dejar el poso y liberarlo para el público, que ya no sea mi problema. Incluso estar en contacto con ellos y explicarlo, “mira esto es por esto y por esto”. Para eso, la primera emoción no la voy a adulterar con mi visión. Y cuando pase un tiempo, un mes, explicaré cosas. 

Te gusta hacer pensar al público.

Sí, e igual con los vídeos. He encontrado a Omglobal que es como una extensión de mí y que dotan a todo de hacerte pensar. Como en El mejor de tus errores. Representa cuando idealizamos tanto a una persona, que le ponemos un peso que cuando no se cumple con la expectativa, esa persona es el malo, el villano… Pues la época dorada de Hollywood representa esto.

Igual con La mujer cactus y el hombre globo o con Solo los amantes sobreviven, que parece que se está hablando de sexo cuando se está hablando de amor. Pues en esta te voy a meter todos los elementos, incluso a una actriz, pensadora, escritora como es Amarna, pero que tuvo un pasado que muchos heteros de última fila de autobús al verlo pensarían “Oh, my fuck”. Y luego si ven el tema es sobre un casting para hacer sonreír a alguien. 

Entonces me gusta llevarlo a que cada uno revisione sus convicciones. No porque yo vaya de pensador o me crea gran cosa, sino porque me gusta hacer así las canciones. Como piñatas donde pasan cosas.

Rayden. Foto: Patricia Martín

Yo creo que esta carrera conceptual es el reflejo de una persona agradecida.

El último y rompedor single recién estrenado es Don Creíque: “Cómo iba a creer que tú eras la excepción, si por creer no me creo ni yo”.

En quien sí que has creído es en todas estas colaboraciones que te acompañan en este trabajo.

Sí, sí. La verdad es que cuando pido una colaboración no busco sus oyentes mensuales y luego presumir de números. Yo lo que busco es que a lo mejor yo no sé llevar la canción a canción redonda y pido ayuda. Pienso quién es la persona que mejor puede llevar la canción a este término, y le pido ayuda. Tengo suerte de que me encantan muchos y muchas artistas, grupos, y tengo la suerte de que suele ser de recibo. Entonces por eso siempre puedo presumir. 

Cuando yo tenía a Alice en el estudio, incluso me sentí pequeño. No me lo creía. “¿Quién graba primero?”, “¡Tú, tú!”. Me metía en la pecera para grabar en plan: “Venga David, si está aquí es porque lo vales…” Y encima es que luego lo que se ha visto en el tema, que caminamos muy a dúo, nos compenetrábamos… 

Para mí ha sido una gozada contar con Fredi Leis, con Ciudad Jara, con Sebastián Cortés… y no solo en este. Para hablar de este disco, lo bonito es que tengo que hablar de los otros, como con Bely, que Bely suele ser una habitual, también con Pablo López, Iván Ferreiro, Víctor de Rufus T. Firefly… No sé… En todos los discos soy un afortunado. Yo creo que esta carrera conceptual es el reflejo de una persona agradecida. Con los amigos que tiene, con los artistas con los que colaborar y compartir escenario y con el público que tiene, que le permite todo, hasta lo más difícil que haga. 

Rayden. Foto: Patricia Martín

En Coachella cantáis  “…me reza pero no me cree, me mira pero no me ve”

Si te parece bien, rezamos porque los conciertos vayan volviendo a la normalidad poco a poco y poder así verte el 6 de noviembre en el WiZink Center. ¿Te unes al rezo? Porque además vas a estar “superacompañado”.

Sí, sí… y va a ser. De hecho, te voy a volar la cabeza, pero es curioso que lo de que el 6 de noviembre de 2021 iba a hacer el WiZink lo tengo pensado desde 2014. Es esa fecha porque es el cumpleaños de mi hermana.

La mayor parte de la trilogía la sacaba el 6 de noviembre. Si no era viernes, pues el 4, fechas cercanas… porque el 6 es su cumpleaños. Y ya en 2014 fue cuando el público empezó a llenar de manera consecutiva Rivieras, ya me iban diciendo que fuera pensando en dar el salto al WiZink… A mí me gusta tocar en sitios de 2000-3000 personas y dije “no, lo voy a hacer en 2021, que hago 20 años en la música, con el sexto disco y así será en un sitio especial como el Wizink”. Y la verdad es que, si no se puede hacer lo retrasaremos, pero ya quedan 500 entradas para llegar a los 9000. Entonces el público también cree que va a pasar. Por eso estoy muy contento. 

Y respecto a la canción de Coachella que mencionas, también he sido muy bicho porque algunas de las canciones que ahora dirás, Dios Odio, Coachella, La comedia del año en Francia, son singles que no he querido meter. Incluso LoBailao, que me parecía el tema menos destacable del disco, lo he querido meter por llevar al público por el camino de miguitas que yo quería, para cuando escucharan el disco dijeran “¿Este tío de qué va?” Y creo que así va a ser.

En Ya no quedan centrales como los de antes dices “…lo hago bonito pero también me sé ensuciar”.

¿Qué es lo más sucio que dice David en este disco? 

Creo que lo que digo en Don Creíque… y también en canciones como Dios Odio, o en la segunda estrofa del Himno del centenario, mostrándome humano. Cuando cuento que he seguido el juego de la politización y no voy a entrar o reflejar todo lo que he tenido que dejar atrás, o como que a veces he sido un desastre con quien no se lo merecía. Mostrarme humano o contar que me he mostrado en algunos momentos de mi vida pendiente del aplauso. 

Ahora no. Ahora ya es como: probar sonido, ya estoy aquí. Pero es verdad que cuando te vas a ensuciar, para mí es mostrar las tripas. Y no solo en Don Creíque, mostrar las tripas que a veces nos queremos proteger, incluso al público, y con Sinónimo ya lo hice. Ya hurgué, ya vomité cosas que tenía que sacar como en Caza de pañuelos donde yo también me metía como parte del problema. O en Los dioses también sangran, que me mostraba también humano, hablando de esa salud mental que se está viendo afectada. Y en este disco igual, yo creo que para ensuciarme, lo más sucio ha sido mostrarme humano, sin retoques, a puertas abiertas.

Rayden. Foto: Patricia Martín

lo más sucio que digo en este disco ha sido mostrarme humano, sin retoques, a puertas abiertas.

En La comedia del año en Francia, me apunto “…hay que ver lo que te asusta lo que te gusta”.

¿Te asusta pensar cómo pueda ser la acogida de este disco? 

No. Muchas veces tú puedes hacer un disco increíble que no conecte con el público. En mi caso no ha ocurrido, sí que me ha pasado con canciones. Canciones que no conectaron tanto como yo creía, como en Sinónimo con Puertas o Amalgama, que yo pensaba: “pero ¿en serio no os dais cuenta de la idea, del concepto…?” Pero bueno, no pasa nada, te lo comes y ya está.

Tuve una corazonada con El mejor de tus errores y por eso quise que fuese el primer single. Pensé que si hay gente que se acerque aunque sea por el morbo de ver la vuelta de tuerca que voy a hacer, que vean el “antisingle”. Y al final es una energía que te cala y desborda. Cuando vi que el público conectó, volví a sacar LoBailao para hacer lo mismo, y reaccionó. Solo los amantes sobreviven, igual, y lo que esperaba. Pues entonces con La mujer cactus y el hombre globo, igual. Y ahora sé que con La comedia del año en Francia va a ser como “¿por qué no lo has metido como single?”.

Y me gusta porque a veces veo a artistas que me gustan que se ve que meten cuatro o cinco singles, o incluso dos, y luego meten canciones para venderlo como disco. Pero no hay ese trabajo detrás. Yo al revés, he sacado estas que te he dicho como single y luego hay canciones como Coachella, La comedia del año en Francia o Dios Odio que creo que van a enganchar muchísimo con el público y además estamos viendo que son canciones que en directo… Buah… ¡cómo suenan!

Rayden. Foto: Patricia Martín

Tuve una corazonada con ‘El mejor de tus errores’ y por eso quise que fuese el primer single.

De Solo los amantes sobreviven, me he quedado con: “…que quiero hacerte tantas cosas que ya no sé, por qué te cuento todo esto y no lo empiezo a hacer

¿Hay algo que te hayas dejado sin hacer en Homónimo?

He hecho todo lo que quería, incluso más. A pesar de todo lo malo que ha sido la pandemia, lo bueno para mí y malo para Warner, es que les traía de cabeza. Les decía “¡Y ahora esto!, ¡y ahora esto!”

En Sinónimo ya noté el apoyo total de Warner, pero en este disco ya me tienen como uno de los niños bonitos. Y la verdad es que me han permitido hacer eso e incluso más. Tanto como que, en la noche del lanzamiento, la gente descubra que todos los temas tienen videoclip. Que yo eso era algo que quería que viese el público, que he adelantado singles como un camino de miguitas, no como una herramienta de promoción, y que todos los temas tienen vídeo. 

En La mujer cactus y el hombre globo dices “Cuando dos polos opuestos sienten más que una atracción es amor”.

¿Hay algún estilo musical que en algún momento hubieras pensado que era totalmente opuesto a ti y que ahora le hayas abierto las puertas?

Al fon carioca. De hecho, yo soy muy bailongo, me encanta mover el suelo pélvico (risas). Creo que es algo que la gente descubre en conciertos y es que yo bailo todo. Me pongo Bruno Mars y lo doy todo. Y lo del fon carioca es algo que nunca hubiese pensado, pero ha sido verlo y así tenía que ser.

En El gobierno de las canciones dices “Qué bonito el arte de describir emociones que nadie sabe poner nombre”.

¿Cómo describes esas emociones que debes de sentir justo ahora, después de 20 años de carrera, final de un ciclo, presentando este disco tras un año raro…?

Pues yo creo que es como cuando estás en las llegadas de un aeropuerto esperando a tu pareja, cuando estás ahí preparado porque no sabe que has venido. Yo creo que estoy así con mi público. Deseando que lo escuchen pensando: “Toma, te he traído esto y espero que te guste”

Además creo que es el trabajo más completo y creo que el público va a flipar, porque jugué mucho metiendo LoBailao como segundo single. Cuando vean todo esto, todos los vídeos… creo que se van a quedar un poco cucú.

Rayden. Foto: Patricia Martín

Y para terminar esta entrevista, Himno del centenario, la esperada canción número 100. Un tema que recapitula toda esta trilogía de Antónimo, Sinónimo y Homónimo. Historia y puro agradecimiento, ¿con qué frase te quedas tú?

Con Rayden sois vosotros”. Lo guay de los que nos dedicamos al rap, aunque lo mío es algo más, es que tenemos nombre de Pokemon. Y así parece que todo lo bueno y lo menos bueno, le ocurre a otro. Y eso sirve para tener los pies en el suelo, pero también poder apreciar un poco que no te ha comido el personaje.

Entonces, yo Rayden lo entiendo como mi banda, todo mi equipo de trabajo, pero también el público. Porque el público también es el que ha conseguido que, primero, en mi paja mental que fue decir en 2014 “en 2021 hago un WiZink” y porque estoy creciendo, llega 2021 y voy a hacer un WiZink. También de haber empezado cuando no me escuchaba ni Cristo Redentor y pasar de meter solo 50 personas (con todos mis respetos a los que meten 50 personas que hoy en día es un logro). Y ahora vas a hacer un WiZink. 

Y también por los discos, que yo puedo pensar en hacer una hexalogía como la que he hecho, pero si el público no apoya eso, no se sostiene. Ni se sostiene el haberlo hecho mejor cada día: con mejor producción gracias a Paco Salazar, cada vez mejores videoclips, mejor empaque, mejor sonido, mejor puesta en escena… todo. Para que el público vea que si crece contigo, tú creces con ellos. 

Por eso la mejor frase es Rayden sois vosotros”. Creo que incluso el disco entero se puede resumir con “sois vosotros”. Porque, ¿qué es un homónimo? ¿Cuál es el homónimo de Rayden? La gente que lo hace posible.  

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