Inicio Entrevistas Los Zigarros: "El Rock, en esencia, es una manera de vivir" (2020)

Los Zigarros: “El Rock, en esencia, es una manera de vivir” (2020)

-

Fotografías: @ellieatgigs

En enero de este mismo año, Los Zigarros dieron dos conciertos en el Teatro Circo Price de Madrid que fueron toda una celebración de su carrera hasta el momento. Rodeados de ilustres amigos y con un público entregado, Ovidi y Álvaro Tormo, junto a Adrián Ribes y Nacho Tamarit, desplegaron todo su arsenal de Rock & Roll, poniendo patas arriba el recinto y constatando que el género en cuestión nunca morirá.

Dichos conciertos fueron grabados para su posterior publicación, hecho que ocurrió hace unos días, con la salida de varias y cuidadas ediciones que contienen el audio y las imágenes de lo ocurrido aquellas noches. Bajo el título de ¿Qué demonios hago yo aquí?, el trabajo en cuestión recoge una colección de canciones que resumen a la perfección lo que son Los Zigarros a día de hoy: actitud, energía, electricidad y plena conexión con sus seguidores.

Un día antes de que se pusiera a la venta ¿Qué demonios hago yo aquí?, estuvimos con Ovidi y Álvaro en la Sala Equis de Madrid. Tuvimos una interesante conversación acerca de lo que la música en directo supone para ellos, del presente y futuro del Rock en castellano y de su propia carrera como Los Zigarros. El Rock & Roll sigue más vivo que nunca y estos dos hermanos lo representan como pocos en este país.

Tras tres álbumes como Los Zigarros, sacáis vuestro primer disco en directo. ¿Cuánto tiempo llevaba esta idea rondando vuestra mente?

Álvaro: Yo creo que todo empezó cuando sacamos las dos fechas en el Price. Un año antes pensábamos: “¿Y si acabamos la gira, en enero del año siguiente, con dos noches en el Price?”. Yo creo que fue una idea que empezó a rondar a nuestro manager, Polako, que decía: “Ahora que lleváis tres discos, ¿por qué no hacéis un DVD?”.

Yo tenía mogollón de ganas de hacer un directo. Personalmente me encantan ese tipo de discos de otros grupos. Y la verdad es que nos pareció un sitio idóneo para hacerlo.

¿O sea que fueron antes las fechas que la idea de grabarlo?

Ovidi: Yo creo que sí. Sobre todo porque la banda es una banda de directo, así que sabíamos que eso iba a molar mucho. La gente siempre nos ha dicho que nuestros discos suenan de puta madre, pero que en directo siempre hay un punto más macarra.

Los discos en directo se suelen hacer para registrar un momento concreto de la banda, para dar por cerrada una etapa y abrir otra, etc. Para vosotros, ¿por qué era este el momento adecuado para hacerlo?

Ovidi: Yo creo que es el cierre de una etapa, pero sin haberlo pensado mucho. Creo que lo siento más ahora porque las canciones nuevas que tengo en la cabeza las siento de otra manera. Además de eso, está toda la gente que vino acompañarnos. Son amigos y esto era como una fiesta final de todos estos años que llevamos de amistad.

Álvaro: Las bandas que han sacado varios directos, mola que siempre lo hacen entre dos y tres discos. Al final, es un poco lo que dice Ovidi: que hicimos tres discos y, antes de hacer un cuarto, a mí me ha encantado hacer esto. Es verdad que cierras una etapa y empiezas otra, con otra visión y otras ganas.

Al final, eso que tú dices sirve para tomar el pulso perfectamente al estado de forma de una banda en determinados momentos de su carrera.

Álvaro: Totalmente de acuerdo. Y además es que nosotros estábamos en muy buen estado de forma, de verdad. Veníamos de una gira muy larga de todo el año y estábamos que nos lo comíamos todo.

Ovidi: Es que la banda se ha hecho así misma en directo y hemos tocado mogollón estos años. Esto era la culminación de una gira. Bueno, realmente de la primera mitad de una gira, porque este año debería haber sido la segunda mitad. Así que llevábamos un año tocando este repertorio y era un cañón brutal.

Los discos en directo capturan la verdad

Un disco en directo no es un mero recopilatorio. Los álbumes de este estilo más importantes de la historia, suponen otras cosas diferentes que van más allá de la música. ¿Para vosotros qué es lo que tienen o transmiten los discos en directo que no lo hacen los de estudio?

Álvaro: Es un poco lo que decías tú del estado de forma, de ver cómo estaba la banda en cada momento. Sobre todo, esto se nota mucho en las que tienen varios de estos discos. Pero luego es que hay bandas que ganan mucho en directo, yo creo que casi todas. A mí hay directos que me gustan mucho y otros que me gustan menos, y no sé por qué. A veces es por el público, por lo que grita y lo que canta… hay una emoción especial. Si consigues un día de esos, que justamente yo creo que los días del Price fueron bastante emocionantes, es increíble. A mi me mola ponerme los discos en directo y pensar que estoy allí. Ese para mí es el objetivo principal de este tipo de trabajos.

¿A vosotros qué es lo que más os engancha de un álbum en directo? Al final creo que cada uno tiene un directo favorito y creo que influyen factores muy personales, más allá de la calidad del propio disco.

Ovidi: Yo creo que los discos en directo capturan la verdad porque en el estudio maquillas un montón de cosas. Hay veces que las maquillas por diferentes opiniones, porque tú mismo te autocensuras, porque vas limando algunas asperezas, etc. Al final sale una cosa que a veces no es lo que tú eres o no es como tú tocabas la canción en el local de ensayo. Es por eso que en directo aparece lo que realmente eres, si no lo retocas después, claro (risas).

Álvaro: En nuestro caso, esto es 100% lo que pasó. No hemos hecho ningún recording de guitarra o de voz después.

¿Cuáles son vuestros discos en directo de cabecera a nivel nacional o internacional?

Álvaro: Nacional, a mí me flipa el disco de Loquillo Hermanos de sangre. Me voló la cabeza. Internacional, tendría que decirte dos: El 30 aniversario de Tom Petty and The Heartbreakers y el No Bull de AC/DC, que creo que lo grabaron aquí en Madrid y a mí por edad me pilló de lleno. Creo que es acojonante. Es uno de los primeros que vi yo.

Ovidi: Yo el otro día estaba viendo el último directo que han sacado Los Rodríguez, el de Las Ventas, con Sin documentos, y me flipó.

Álvaro: El de Los Rodríguez del estudio Kirios, que fue un especial de La2 (Nada especial), con invitados como Coque Malla, Joaquín Sabina… Ese es otro de los que me voló la cabeza a mí.

Ovidi: A mi, internacional, el de Woodstock me parece increíble. Es que además me parece increíble porque no tenían casi medios. Nosotros ahora, cuando vamos a tocar en directo, tenemos cascos, monitores, un técnico para cada cosa… y allí era gente que tocaba a pelo, sin oírse a sí mismos, y lo hacía tan bien… La actuación de Joe Cocker, por ejemplo, es increíble. Yo sé lo que es tocar al aire libre, con ruido, con gente y no tener intimidad para que te oigas la voz bien. Lo que oyes de Joe Cocker te deja flipado.

Estamos muy orgullosos de habernos hecho un hueco tocando en bares

Habéis dicho que ¿Qué demonios hago yo aquí? podría simbolizar un cambio de etapa para Los Zigarros. Si tuviéramos que hacer balance de vuestra carrera hasta ahora ¿De qué es de lo que os sentís más orgullosos como banda?

Álvaro: La verdad es que el hecho de haber llenado el Price dos días fue un orgullo por muchas cosas. En primer lugar, que vinieran todos los invitados. Para nosotros Fito, Tarque, Ariel o Raya son gente a los que le debemos que estemos aquí porque lo hacemos por ellos, nos influenciaron mucho. Ya eso fue increíble. Pero encima, ver a tanta gente allí, hacer esto nosotros como hermanos y que nos llevemos bien… (risas). Fue acabar esas noches del Price, mirarnos, y sentirnos que estábamos flipando. Lo hemos hablado muchas veces, porque el título del disco, ¿Qué demonios hago yo aquí?, hace un poco referencia a eso: “¿Pero cómo he llegado yo aquí y hay tanta gente viéndome?”. Es algo mágico.

Ovidi: Para mí, es el hueco que nos hemos hecho a base de trabajar. De eso es de lo que más orgulloso estoy porque lo hemos hecho tocando en bares, que es como siempre se ha hecho.

Cuando dejasteis Los Perros del Boogie, ¿teníais claro el camino que ibais a seguir?, ¿da cierto vértigo llevar a cabo un cambio así? Al final, la jugada ha salido redonda, pero supongo que la incertidumbre sería grande al principio.

Álvaro: Mucho. Muchísimo.

Ovidi: Dejamos a cuatro personas íntimas fuera, por razones poderosas. Pero es que fue como dejar a cuatro novias (risas). Nos dio mucho vértigo, pero teníamos el apoyo de Polako (y de nuestra oficina entera), que nos alentó y nos dijo: “Creo que mola que lo hagáis y va a ir bien”. Pero claro, eso de que vaya a ir bien nunca se sabe. Tú piensas que con las canciones que puedes hacer y con la ayuda que te pueden dar, puede ir bien, pero no lo sabes.

Álvaro: Yo creo que tú y yo estábamos convencidísimos. Como dice Ovidi, es como cuando estás con tu pareja y sabes que eso ya no funciona. Te da miedo quedarte sin pareja pero, por otro lado, no quieres estar ahí y a la vez tienes en la cabeza cómo es una relación perfecta. Es que nosotros teníamos clarísimo dónde queríamos ir y, desde luego, todo esto ha sobrepasado lo que podíamos llegar a imaginar.

El Rock está súper vivo, pero parece que a los grandes medios no les interesa

¿Por qué elegisteis el Teatro Circo Price para dar forma al proyecto?, ¿qué tiene ese recinto que no tengan otros?

Ovidi: Primero porque es un sitio mítico. Ya habíamos hecho La Riviera, la But, etc, así que en el nivel en el que estamos, era hacer eso o un WiZink pequeño. Pero esto nos parecía más bonito, con más solera. Fue una cuestión logística y emocional.

Haciendo un poco un recorrido por vuestros tres álbumes de estudio y, dado que en este disco están presentes la mayoría de las canciones de esos trabajos, ¿Qué canción de vuestra carrera creéis que os representa mejor como banda o recoge mejor el espíritu de Los Zigarros?

Ovidi: Hablar, hablar, hablar es una de ellas, sin duda. Es la que nos abrió las puertas. A nosotros ese tipo de Rock & Roll nos representa mucho.

Álvaro: A mi me gusta mucho lo que dice A todo que sí y en lo que se convirtió para nosotros. Creo que es un mensaje muy positivo.

Olvido: Cierto. Creo que la gente lo tiene muy dentro y lo integra en sus vidas.

Álvaro: Es un tatuaje bastante común en la gente que nos sigue. De hecho, yo lo tengo tatuado también.

Ovidi: Es que es una frase muy buena.

Álvaro: Pues yo tengo un amigo que dice que se la robamos a él. Joan. (Risas)

Ovidi: Ah, ¿sí?

Álvaro: Y yo le decía que no, que él decía “sí a todo” y que “a todo que sí” no es lo mismo.

En este disco encontramos todo lo que una banda como Los Zigarros supone encima de un escenario. Al final, por muchas modas y tendencias, en la historia de la música siempre hay picos en los que el Rock se hace más presente que nunca.

Ovidi: Pero siempre está ahí. Es verdad que siempre está, pero despunta-baja, despunta-baja…

¿Creéis que el Rock está completamente vivo a día de hoy?

Álvaro: Nosotros creemos que sí. Tú vas a un local de ensayo y siempre está lleno de grupos tocando Rock & Roll. Por ejemplo, ahora acaba de sacar disco AC/DC y ha sido número uno en todo el mundo. A mi, o me lo dice MariskalRock o una revista especializada en Rock, o no me enteraría. ¿Cómo puede ser? Es como que no interesa. Yo creo que el Rock está súper vivo, lo que pasa es que los medios no lo sacan.

En este país habría que subir el nivel cultural y ampliar la paleta de colores

¿Por qué pensáis que ocurre eso?

Ovidi: Es que hay que diferenciar Rock aquí y Rock fuera. El Rock fuera de aquí es otra película. La gente fuera tiene carreras enormes, millonarias, y meten un montón de gente en sus conciertos. España no es un país en el que el Rock sea el folclore ni nada por el estilo. Es como luchar siempre contra algo que no está. En Inglaterra y América es su música pero aquí no. Es como intentar darte contra un muro todo el rato. Es cierto que a veces tiene picos, por lo que sea, pero a los grandes medios se la suda mogollón.

Álvaro: Nosotros lo hemos hablado mil veces. Solo hay que pensar cuánto tiempo hace que no ves un solo de guitarra eléctrica en la tele. ¡Es que no existen! Parece que fuera un instrumento prohibido. Eso, en cualquier otro país, es impensable.

Ovidi: Pero ya no un solo, sino una banda tocando, aparte de la de Buenafuente y La Hora Musa, es que no hay. No hay una banda a la que se le de una importancia como se le pueda dar a un tertuliano, por ejemplo.

Álvaro: La pareja de Carlos Raya, nuestro productor, es inglesa y a veces pasan las Navidades allí. Él nos contaba que el programa de fin de año allí lo hace Jules Holland, que es uno de los mejores pianistas que hay. Pues justamente ellos acababan de volver de pasar la Nochevieja allí, hará cuatro o cinco años, y nos dijo que el programa es como un círculo con cuatro o cinco bandas que están como enfrentadas y van tocando y cambiando. Pues eso te hace una idea de cómo es ese país. Aquí ya sabemos lo que se ve en la tele en Nochevieja (risas).

Nos decía que ese año tuvieron a Adele, a Jeff Beck, a Tom Jones y creo que a un grupo de hip-hop que triunfa mucho allí. Bien, pues ese es el programa más visto de Inglaterra en Nochevieja. Entonces claro, los chavales de quince años, aparte de conocer las bandas que a ellos le gustan, también saben quién es Jeff Beck. Es como que hay un respeto hacia toda la música.

Pero es que esto no solo nos pasa a nosotros sino que hay otros estilos, como el hip-hop, que no los sacan. Llenan y llenan y parece que no existen para los medios. O el flamenco, por ejemplo.

Es que al final parece que el Rock es algo para gente mayor. Aunque sea una banda joven como vosotros, la media de edad del público es bastante alta.

Ovidi: Absolutamente. Parece que es algo de viejos. Y eso asusta mogollón porque, de aquí a diez años, igual ya no hay relevo. O igual vuelve a salir otro pico de esos que hablábamos, no lo sé…

¿Qué habría que hacer para que el género enganchara más a las generaciones más jóvenes?

Ovidi: Exponerlo más. Está claro.

Álvaro: Cuando nosotros hicimos la canción Apaga la radio, justamente hablábamos de eso. En realidad, no nos metíamos con ninguna radio en particular sino que lo que decíamos era que el sistema está mal. Es que, ¿como puede ser que hablemos de flamenco, que es un estilo propio, donde lo mejor está aquí y no lo saquen?. Tenemos gente increíble que meten 3.000 personas en un teatro pero nunca salen en las noticias. Y luego saca disco cualquier papanatas, con todo el cariño, y está en todos lados…

Ovidi: Y sin cariño, también (risas).

Álvaro: Es que, ¿por qué no podemos subir el nivel cultural? Ampliar la paleta de colores y no basarnos siempre en los mismos tres.

Ovidi: En el fondo, es eso.

Lo que sí parece indudable es que el público rockero es el más fiel de todos. Eso es algo que parece que nunca cambiará.

Ovidi: Es que el Rock, en esencia, es una manera de vivir. Es una actitud con la que vives al 100%. Hay géneros que no son así porque son una cuestión más temporal, de edad, de ir a la discoteca a bailar… pero al día siguiente tu mente no lo relaciona de la misma manera. Yo todo el día estoy en modo musical, en modo Rock. Es mi vida y eso durará hasta que me muera.

Álvaro: Hace un mes, Tom Petty sacó el Wildflowers extendido, de no sé cuántos elepés y, un mes después, llegó lo de AC/DC. Eso para un rockero es como un oasis dentro de toda esta mierda de año. Solo con escuchar las guitarras de Angus Young ya merece la pena.

Springsteen también, por ejemplo.

Álvaro: Hostia, ¡es verdad! Me gustó mucho el disco de Springsteen.

Con el próximo disco nos gustaría avanzar creativamente y sorprender

El otro día disteis vuestro primer concierto eléctrico en muchos meses. ¿Qué sensaciones tuvisteis? ¿Os pasa a vosotros también que, aunque no haya pasado tanto tiempo, parece que hace una eternidad desde el último concierto “normal”?

Ovidi: Totalmente. Yo veo ahora el DVD y ya no sé ni cuándo fue aquello. El concierto del otro día fue increíble, la verdad. Fue en el Auditorio Alfredo Kraus, en Las Palmas, y fue un subidón total. Nosotros como banda tocamos como si nos hubieras cogido en un concierto de mitad de la gira y nos hubieras puesto ahí. Tocamos de puta madre, hubo mucha conexión y el público estuvo muy bien, con mucho furor.

Álvaro: Tardamos como quince minutos en conectar, tanto el público como nosotros.

Ovidi: Es que claro, es normal, imagínate todos con mascarilla…

Álvaro: Sí, al principio había como un silencio…

En diciembre vais a presentar en La Riviera este disco. ¿Será una reproducción de lo vivido en el Price, con invitados incluso?

Álvaro: Sí, más o menos será esto, aunque sean invitados.

Ovidi, antes has dicho que tu cabeza ya está pensando en nuevas canciones, pero de otra manera. ¿Podrías contarnos algo más?

Ovidi: Es que no te lo sabría explicar tampoco. Me ha pasado muchas veces el hecho de pensar que va a salir de otra manera y lo que te sale, al final, es lo que te sale. Yo ahora oigo nuevas bandas, eso sí. Pero no sé, me resulta difícil explicarlo…

Álvaro: Podríamos decir que más setentas que nunca (risas).

Ovidi: Puede ser. Pero, de repente, también te podría decir que más sesentas. Estoy oyendo ahora mucho Tame Impala, mucho The Lemon Twigs, muchas bandas de pop-rock psicodélico… Bueno, la verdad es que oigo muchas cosas.

¿O sea que puede que sorprenda lo nuevo de Los Zigarros?

Álvaro: A los dos nos gustaría que el siguiente disco fuera por supuesto Rock pero hacer algo medianamente distinto, o por lo menos dar pinceladas que no hayamos hecho nunca. Es que es mucho más interesante y ambicioso.

Ovidi: Sí, avanzar. Avanzar creativamente.

Has dicho que escuchas muchas cosas nuevas. Centrándonos en el Rock, al hilo de lo que comentábamos antes de las bandas más jóvenes, ¿de qué bandas emergentes podríamos definir ahora con esa frase tan manida de “grandes esperanzas del Rock”?

Ovidi: En Valencia hay una que se llama INC que me parece buenísima.

Álvaro: Desvariados, de Madrid, son buenísimos. Gallos, también. Aurora García, aunque ella es más de nuestra quinta.

Ovidi: Yo iba a decir Julián Maeso, pero creo que ya no es tan joven (risas).