Con el pop como bandera, Morreo publican su nuevo álbum, bajo el título de Plato Combinado. Tras Alegría, su disco de 2023 que también repasamos con ellos, el dúo formado por Joseca y Germán vuelve con un nuevo trabajo desacomplejado, fresco y muy apetitoso, como los buenos ingredientes de las mejores cocinas.
Plato Combinado es un tratado pop con el que actualizan los sonidos del género de los 60 y 70, demostrando de nuevo su capacidad para las melodías luminosas y los mensajes irónicos. Morreo afianzan y consolidan su propuesta con un disco que, más allá del humor y el colorido, encierra algunos mensajes potentes en sus canciones. Hacemos un rápido repaso junto a ellos de todos los cortes del álbum.
Bienvenidos a CrazyMinds. Lo primero, presentaos y presentadnos tu nuevo disco.
Plato Combinado es un banquete sonoro que funciona a la vez como ritual y como religión pop, un festín de canciones donde mezclamos lo cotidiano con lo mágico, lo sarcástico con lo sensible… evocando el espíritu de los 70 y la tradición del realismo mágico. El disco es una sucesión de historias y bocados musicales que conviven en un mismo plato, contrastando dulzura y crudeza, ternura y violencia, siempre con el pop como guía espiritual y maestro.
Con este disco queríamos construir un universo alegórico donde cada canción es un símbolo, un mito que habla de unión, deseo, muerte, humor y esperanza en un siglo vacío. Con guitarras crudas y veraces, letras cargadas de ironía y situaciones cotidianas convertidas en parábolas, Plato Combinado es una experiencia única que, más que un álbum, es un rito colectivo: una secta diurna disfrazada de banquete que reivindica el poder del pop como plegaria, como dogma y como forma de creer en algo que todavía nos une.
¿Desde cuándo y cómo podemos escucharlo?
Desde el día 25 de septiembre en todas las plataformas digitales. También hemos sacado dos formatos físicos que pueden comprarse través de la web de Mushroom Pillow.
¿Dónde y con quién lo habéis grabado?
Este disco lo hemos grabado en La Mina, Granada, junto a Raúl Pérez (productor del disco) y nuestros amigos Jaime Jimeno y Antonio Henares (guitarra y bajo)
Si tuvierais que definir el disco, su significado, su sonido, sus influencias… ¿Cómo lo haríais?
El disco tiene un sinfín de referencias, tanto añejas como contemporáneas. Nos apetecía mucho indagar en los sonidos de los 2000 que tenían de referencias a las grupos de los 60 y 70. Pero también ir por grupos contemporáneos, como Black Country, New Road, La Femme, The Lemon Twigs, Air, MGMT…
En cuanto al sonido, queríamos traer al frente la psicodelia, el pop y el rock, pasados por un filtro. “Percus” digitales mezcladas con sonidos reales de amplis, teclados…
Pero sobre todo nos quedamos con las letras de este disco. Creo que es lo que más hemos trabajado, para dar esa sensación de sectarismo desde lo naif y lo ridículo.
Venga, compartid con nosotros alguna gran anécdota graciosa, surrealista o incluso perdida del periodo de grabación
La comida es clave en el disco. Creo que todo el disco se ha concebido alrededor de comidas, cenas… en compañía siempre.
¿Qué planes tenéis para presentarlo en directo? ¿Fechas y/o festivales que ya tengáis confirmados?
Por ahora lo mantenemos en secreto…
Nos gustaría que nos contaseis todo sobre cada una de las canciones del disco: el significado, la inspiración, si hay alguna historia detrás, lo que sentís al tocarla en directo.
1. Bienvenidos
Es el primer plato de este banquete. Un canapé colectivo con sabor a samba, que al probarlo te hará seguidor de este nuestro culto pop y sectario.
2. Vamos a morir
Otro entrante. Una canción alegre creada con un mellotron que sabe a aceptar lo cotidiano y lo ridículo que puede resultar la muerte.
3. No hagas nada
“No hagas nada” es un plato psicodélico y afilado para dejar de hacer cualquier cosa. La primera norma de esta nuestra secta.
4. Me da la tos
Un plato principal. Una mezcla entre Doraemon y Jaco Pastorius. Un sinfín de melodías, secuencias, bajos imposibles… que culmina en un estribillo casi militante sobre cómo interrumpir una conversación bonita con un simple acto humano: la tos.
5. Gracias por su visita
Una pieza melancólica sobre la muerte de las cosas. La muerte de nuestro bar de siempre, de esa tienda de discos, de ropa, de la esquina…
6. Locos por el ritmo
Un plato ye-yé que al probarlo recuperas tu verdadera esencia. Una canción que celebra lo underground, el pop y la fijación por la música. (También un claro homenaje a Un, dos ,tres… al escondite inglés de Zulueta.)
7. Fuerza bruta
Un plato lleno de despedidas, de Granada, de miedos, de aferrarse a lo que tienes porque te da miedo cambiar o de aferrarse a lo que tienes porque sabes que terminará.
8. PIM, PAM, PUM
Una canción que en un principio iba a titularse “Rumba de la cárcel”. Para nosotros, un bocado de rumbita rapidita. Un poema carcelero. Una cosa muy de Berlanga.
9. Soy una bomba
Un postre que se sirve escuchando a Las Grecas y a Klaus & Kinski. Una canción sobre todas las herramientas que sirven para hacer daño.
10. Casa Amigos
Un sueño imposible. En la que nuestra amiga Carol nos acompaña en los coros de este espacio de reunión colectivo que con el tiempo se diluye.
11. Vuelta a Casa
(Incluida solo en la edición física). Una sanación intima. Un plato que duele mucho, pero que es necesario.
12. Dominó
(Incluida solo en la edición física). Una partida entre la muerte y tú al dominó. ¿Quién ganará?…
Finalmente, un deseo. ¿Qué esperáis conseguir o que os traiga este nuevo disco? ¡Mucha suerte!
Que la gente cocine mucho escuchando este disco. 😉
Muchas gracias.

