«Todo el mundo te quiere mostrar cómo pasarlo bien, te ofrecen tragos, coca y todo tipo de cosas… Pero yo tengo mis propias reglas: no dejo que me inviten a nada, porque si aceptara estaría muerto, como Jim Morrison. Yo compro mis propios tragos y paro cuando es el momento. Hay que mantenerse siendo uno mismo» (ANTON NEWCOMBE)
Dentro del vasto panorama musical existen bandas que se atreven a desafiar las normas, a explorar los confines del sonido y a forjar su propio camino con una obstinación admirable. The Brian Jonestown Massacre (BJM) es, sin duda, una de ellas. Liderada por el enigmático Anton Newcombe, esta agrupación californiana ha construido una discografía prolífica y fascinante, marcada por la experimentación, la introspección y una innegable dosis de caos controlado. Más que una simple banda, BJM es un fenómeno cultural, un reflejo de la contracultura y una banda sonora para aquellos que buscan algo más allá de lo convencional.
Surgidos en la década de 1990 dentro de la escena musical de San Francisco, The Brian Jonestown Massacre emergió en un momento de efervescencia musical, pero también de cierta homogeneización. Mientras el grunge dominaba las listas, BJM se sumergía en las raíces del rock psicodélico, el shoegaze, el garage rock y el folk, creando una arquitectura sónica de cariz retro y futurista. Su nombre es de por sí un guiño al trágico culto de Jim Jones (ver Masacre de Jonestown, Guyana 1978) y al mítico Brian Jones de la banda The Rolling Stones. Esta combinación atípica ya anunciaba una personalidad desafiante y una inclinación por lo oscuro y lo controvertido.
La banda pronto se convirtió en un estandarte de la independencia musical, rechazando las presiones de la industria y cultivando una base de fans leales a través de su música y su actitud ácida e intransigente. Las letras de Newcombe a menudo abordan temas de alienación, amor, pérdida, desilusión, y la búsqueda de significados en un mundo caótico. Existe en ellas una profunda introspección, una honestidad brutal que hace resonancia con aquellas personas que se sienten fuera de lugar o se cuestionan las estructuras establecidas.
«Cuando amas la música y la disfrutas, cuando tienes una oportunidad en la vida de hacer algo para ti mismo, y que al mismo tiempo funcione para otra gente, es importante mantenerse fiel a esos valores. Prefiero eso a pensar sólo en hacer dinero, o en ser un adolescente para siempre, o vivir en una fiesta de cocaína eterna. Esas son metas raras, es mejor si te mantienes como una persona sólida que hace lo que quiere sin importar lo que pase» (ANTON NEWCOMBE)
La formación de la banda siempre ha estado sujeta a cambios frecuentes. Su lista de ex miembros es numerosa. Actualmente está compuesta por Anton Newcombe (voz principal, guitarra), Ricky Maymi (guitarra), Joel Gion (pandereta), Hákon Aðalsteinsson (guitarra), Hallberg Daði Hallbergsson (bajo), Emil Nikolaisen (teclados, guitarras, voz, flauta, taishogoto), Uri Rennert (batería). Los siete te conducen a estados de profundo éxtasis.
Como dato destacable cabe recordar que la formación dará dos conciertos en España como parte de su gira europea de 2025. A saber, Barcelona, 13 de mayo 2025 en la sala Razzmatazz (ya tengo mi entrada), y Madrid, 14 de mayo 2025 en la sala La Riviera. Las entradas pueden conseguirse a través de Ticketmaster.

La personalidad de The Brian Jonestown Massacre es inseparable de la figura de su líder, Anton Newcombe, un genio musical con tendencia a la autodestrucción y a los conflictos, pero a su vez, se configura como el motor creativo y el núcleo de la tormenta sónica. Su personalidad volátil, documentada en el aclamado documental Dig!, ha contribuido a la mística de la banda, presentándola como un conglomerado de artistas genuinos, imperfectos y apasionados. Sobre ello The New York Times escribió: «Si las universidades tuvieran clases sobre ser una estrella del rock, Dig! sería obligatorio en el programa, ya que funciona como manual de instrucciones y cómo una historia admonitoria».
En cuanto al estilo musical, BJM es el resultado de múltiples influencias. Se pueden encontrar ecos a The Velvet Underground, The Byrds, Kings, The Rolling Stones, Bob Dylan, The Cure, Spacemen 3 y My Bloody Valentine, entre otros vestigios. Sin embargo, como agrupación logra fusionar estas influencias en algo distintivamente propio. Su sonido se caracteriza por el uso de guitarras reverberadas y distorsionadas, melodías hipnóticas, ritmos repetitivos y una atmósfera a menudo etérea y envolvente. Pueden pasar de pasajes acústicos e introspectivos a explosiones de sonido psicodélico y caótico, pero siempre manteniendo la coherencia estética que los distingue.

Con más de veinte álbumes de estudio, catorce EP, cinco álbumes en vivo, seis álbumes recopilatorios, asi como diversos discos individuales y más de veinticuatro sencillos, la banda posee, además, varias colaboraciones con otros artistas, apareciendo incluso en múltiples bandas sonoras. Por tanto, elegir los mejores discos de esa banda tan prolífica es una tarea compleja y muy subjetiva, ya que cuanto más escuchas sus trabajos más detalles descubres, especialmente en esos discos alejados de los renombrados Their Satanic Majesties’ Second Request (1996), Methodrone (1995) y Strung Out in Heaven (1997). Muchas veces los tesoros yacen ocultos tras el velo del éxito. La selección que seguidamente acontece es personal y se basa más en el concepto general de los discos que por el contenido de ciertas canciones de éxito. Ahí va…
5. AUFHEBEN (2012)

Un disco cuya portada define por si misma el contenido filosófico del mensaje. Aufheben es un vocablo que viene del alemán y posee un triple sentido: (1) hace referencia a la idea de anular, abolir, destruir, cancelar, suspender; (2) al mismo tiempo expresa el acto de levantar o elevar, y (3) significa el hecho de guardar, salvar o preservar. Partiendo de este triple significado, BJM trata de dar sentido al estado de la vida y a las personas, siempre en relación a sus pensamiento, contexto y emociones. Como dato cade saber que el filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel fue el respsonsable del término a fin de reforzar y cohesionar parte de su teoría filosófica sobre la dialéctica.
El sonido general de Aufheben es, en base a ello, una amalgama de mensajes líricos que se arropan entre divesos significados encubiertos bajo una cascada de guitarras reverberadas, ritmos hipnóticos, teclados etéreos y la voz distintiva de Newcombe, a menudo filtrada o enterrada dentro de tan sorpresiva mezcla. Sin embargo, en el disco también destaca por una notable presencia de instrumentación adicional y una producción que, si bien sigue siendo cruda en ocasiones, al mismo tiempo permite que ciertos elementos brillen con una claridad inusual. Se perciben influencias de krautrock, música oriental y una mayor exploración de paisajes sonoros ambientales. Para los fanáticos, Aufheben es una adición valiosa a su colección, que ofreciendo nuevas facetas de su amado sonido. Sin duda, es un testimonio sobre la resiliencia creativa de The Brian Jonestown Massacre y su continua búsqueda de la expresión artística.
4. REVELATION (2014)

El mensaje de este disco, a menudo, hacen referencia a estados alterados de conciencia y a la imaginería asociada con la cultura psicodélica. Muchas letras parecen ser reflexiones sobre la vida, las relaciones y el estado de la mente. Hay toques de crítica a la sociedad y a la industria musical, aunque de una manera más abstracta que directa. La sensación del tiempo y la memoria plantean preguntas sobre la existencia y su significado. El álbum tiene una coherencia sonora que lo hace sentir como una obra completa. Varias canciones tienen ritmos pegadizos y repetitivos que atrapan al oyente. Es un álbum que debe beneficiarse con varias escuchas, permitiendo que los ritmos y las texturas afloren y se asienten en la cabeza y en sus poros sensibles. Probablemente los fans de la banda aprecien Revelation por su coherencia y su enfoque groove, es decir, que incita al movimiento. Se trata pues de un álbum que consolida el sonido maduro de The Brian Jonestown Massacre a través de un viaje psicodélico más controlado y cautivador.
3. GIVE IT BACK! (1997)

Es uno otro de esos tesoros ocultos que brillan por sí mismos. Probablemente representa la cima del sonido vintage de BJM. Está lleno de matices, estructurados a base de capas de guitarras fuzz, reverberación y efectos que generan una voladura envolvente. El proceso del disco se documenta dentro del documental Dig!, lo que le ofrece un contexto adicional para aquellos que han visto la película. Las letras son muy personales, crípticas y llenas de referencias a sus experiencias, frustraciones y visión del mundo. Con el tiempo, Give It Back! se ha convertido en un álbum de culto para los seguidores de la banda, y para todos aquellos interesados en la historia del indie rock de los 90. Las influencias son muchas, pero su principal fuente es la década sixty. En ella se fusionan música india, psicodelia, pop, folk y rock. La última canción Their Satanic Majesties 2nd Request es un collage bajo una marcada referencia al suicidio en masa de Jonestown.
2. THANK GOD FOR MENTAL ILNESS (1996)

En su momento, no fue un éxito comercial ni masivo, pero si lo escuchas con detenimiento descubres una joya. Con el tiempo se ha ganado su estatus de culto entre los seguidores de The Brian Jonestown Massacre. Está considerado, por muchos, como uno de sus álbumes más auténticos y representativos de su espíritu experimental. Personalmente me fascina. Su sonido es crudo y su enfoque en el blues y el folk influyeron en otros artistas que exploraron territorios similares. Posee marcados ecos a Bob Dylan y a los Stones pero no es un álbum para escuchar de forma pasiva; requiere atención y disposición para sumergirse en su atmósfera. Las letras abordan temas como la soledad, la disociación, la necesidad de significados y, como sugiere el título, la salud mental. Hay una honestidad brutal y a veces incómoda en sus palabras. Aunque el enfoque es acústico, hay momentos de experimentación con otros instrumentos y texturas sonoras, como el uso de grabaciones de campo y efectos de sonido.
1. BRAVERY, REPETITION AND NOISE (2001) – TAKE IT FROM THE MAN! (1996)


Tenía que ponerlos juntos ya que los dos merecen compartir esta primera posición. Están considerados dos clásicos por los fans de The Brian Jonestown Massacre, como yo, pero ambos ofrecen experiencias musicales diferentes. ¿Cuál es «mejor»? Si se prefiere un sonido más pulido, melódico, atmosférico y con influencias shoegaze, es probable que guste más Bravery, Repetition and Noise. Sin embargo, si se elige un sonido más crudo, garage, psicodélico y lleno de energía, probablemente Take It From the Man! es el disco preferente. No hay una respuesta definitiva sobre cuál es «mejor», pero si eres seguidor de la formación, te gustaran los dos. Justamente la belleza de la música consiste en esa apreciación personal y diferencial. Cada cual teje su propia simbiosis.
Con el primer álbum la banda sigue bebiendo de las fuentes del rock psicodélico, el garage rock, el folk rock y el shoegaze de los años 60 y 70. Se pueden escuchar resonancias a The Velvet Underground, The Byrds, The Rolling Stones y Spacemen 3… Las letras narran temas de amor, pérdidas, introspección, desilusión, el ansia por la verdad así como críticas al mainstream. La sección rítmica proporciona bases sólidas para disfrutar de momentos de groove hipnóticos, pero otros temas suenan más directos y contundentes. Además de las guitarras, se utilizan teclados, órganos y otros instrumentos para crear atmósferas y texturas diferenciales. Sin duda, es un álbum melancólico, interno y a veces desafiante, pero sobre todo recompensador para aquellos que aprecian la honestidad emocional y un sonido disímil. Si eres fan de BJM, este plástico es esencial. Si eres nuevo en su música, puede ser un buen punto de partida para entender su lado más introspectivo y melancólico.
El segundo álbum representa un hito en la discografía de la banda, un ejemplo clave de su sonido ecléctico y a menudo caótico. Se trata de una mezcla audaz y desinhibida de influencias rock psicodélico de los años 60, especialmente a The Rolling Stones (en su fase más sucia y bluesy), y a The Velvet Underground (en su minimalismo y actitud), incorporando la explosión del garage rock de la época. Sus letras son oscuras, íntimas y con referencias a las drogas, la ruptura, alienación y la búsqueda de sentidos. Hay una sensación de desilusión y cinismo en sus entrañas, pero también momentos de belleza melancólica. Newcombe tiene habilidad para combinar lo mundano con lo poético, y sus letras reflejan su personalidad compleja y autodestructiva. Es un trabajo que captura la esencia de la banda en su mejor momento, antes de que los problemas internos y las adicciones se volvieran más prominentes.
MENCIONES ESPECIALES
Para muchos, Methodrone (1995), Their Satanic Majesties’ Second Request (1996) y Strung Out in Heaven (1997) son considerados una trilogía fundamental o «triángulo de oro» en la discografía de The Brian Jonestown Massacre. Y no es para menos. Estos tres álbumes fueron lanzados en un período de tiempo muy corto, seguidos, y representan por ende el pico más creativo y prolífico para la banda. A pesar de los notorios problemas internos y la inestabilidad de la banda en ese momento (bien documentados en el documental Dig!), la música que produjeron fue increíblemente inspirada y variada. Cada álbum tiene su propio carácter distintivo, pero juntos muestran la amplitud y profundidad de las influencias de The Brian Jonestown Massacre y su habilidad para fusionarlas de maneras únicas.
Methodrone (1995): A menudo se le considera el punto de partida de este período dorado. Es un álbum más shoegaze y psicodélico, con largas piezas instrumentales y una atmósfera letárgica e incorpórea. Es un disco que encierra y quizás el más íntimo y experimental de los tres.
Their Satanic Majesties’ Second Request (1996): posiblemente es el más famoso y accesible de los tres, y se le considera una obra maestra. Es una explosión de psicodelia de los años 60, con claras influencias a The Rolling Stones (de ahí el título como un guiño a Their Satanic Majesties Request), a The Beatles, a The Byrds y otras bandas de la época. Es un álbum increíblemente diverso, con canciones pop pegadizas, momentos más experimentales y una sensación general de anarquía regulada y brillantez musical. Es un disco exuberante y lleno de ideas.
Strung Out in Heaven (1997): Este álbum cierra la trilogía con un sonido que se inclina un poco más hacia el garage rock y el folk rock psicodélico. Aunque todavía tiene elementos de los álbumes anteriores, se siente un poco más crudo y directo en algunos momentos. También presenta algunas de sus canciones más melódicas y conmovedoras.



ALGUNOS VIDEOS DESTACABLES
Los videoclips son una herramienta esencial en el panorama musical actual. No solo promocionan la música, sino que también ayudan a construir la marca de una banda, a conectar con su público y a mostrar su faceta creativa. En un mercado saturado, un buen videoclip puede ser la diferencia entre pasar desapercibido o destacar. Sin embargo, BJM no es una banda proclive a realizar múltiples clips oficiales, posiblemente porque piensan por convicción que no le precisa. La fama para ellos es ajena a su ideario. Prefieron su conexión con el público de ahi que la gran mayoria de sus videoclips testimonian algunos de sus más épicos conciertos ante sus devotos fans. En You Tube hay muchos para ver.
Sin embargo, si cabe mencionar a Dig!, el aclamado documental que sigue la trayectoria de dos artistas que iniciaron su carrera con la determinación de revolucionar el panorama musical de los 90. Me refiero a Antón Newcombe, de The Brian Jonestown Massacre, y Coutney Taylor, de The Dandy Warhols, ámbos, en sus respectivas trayectorias, fueron el anverso y reverso de la caprichosa moneda de la fama. Un estudio imprescindible, desde dentro, del complicado mundo del rock’n’roll. El documento obtuvo el Premio Especial del Jurado del Festival de Sundance.
«La música es algo más que entretenimiento; es una fuerza que puede sanar, conectar y revelar verdades. Reflexiona sobre la necesidad de ser auténtico, rechazando las tendencias comerciales y la necesidad de complacer a la industria. La música debe hacerse por amor, jamás por fama o dinero. la música es un reflejo del alma, una extensión de uno mismo, una forma de expresar LAS emociones, LOS pensamientos y LAS experiencias más profundas» (ANTON NEWCOMBE)
LIVE CONCERTS
CONCLUYENDO…
The Brian Jonestown Massacre es una banda que trasciende las etiquetas y las modas pasajeras. Su música es un reflejo de la búsqueda constante de la verdad, la belleza y el significado en un mundo a menudo confuso. A través de su prolífica discografía, BJM ha creado una banda sonora para los inadaptados, los soñadores y aquellos que se atreven a cuestionar el statu quo. Sus cinco mejores discos, mencionados anteriormente, son solo una puerta de entrada a un universo sonoro vasto y fascinante que invita a ser explorado. La historia de BJM es la historia de la perseverancia artística, la lucha contra las adversidades y la creación de un legado musical que seguirá resonando en los oídos de las generaciones venideras. Sin duda, son una banda que desafía a pensar, a sentir y a sumergirse en las profundidades del sonido,. Es por ello que su música siempre perdurará.
Su legado reside en su autenticidad inquebrantable y su capacidad para crear música que resuena profundamente con aquellos que buscan algo más allá de lo superficial. Gracias a ello han influenciado en innumerables bandas y continúan inspirando a una base de seguidores devotos en todo el mundo. The Brian Jonestown Massacre no son solo una banda; son una experiencia, una odisea psicodélica que te invita a mirar más allá de la superficie y a abrazar la complejidad de la vida. En un panorama musical a menudo homogeneizado, BJM se mantiene como un faro de individualidad y resistencia, un recordatorio de que el verdadero arte surge de la honestidad y de la pasión sin concesiones.


