¡NO TE PIERDAS!

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Hermanos Gutiérrez – Los Ojos Del Cóndor

¡AÑADE CRAZYMINDS EN GOOGLE Y NO TE PIERDAS NUESTROS CONTENIDOS!

Hermanos Gutiérrez han conseguido algo al alcance de muy pocos: que con apenas un par de notas reconozcas su sonido al instante. Después de El Bueno y el Malo y Sonido Cósmico, uno ya sabe perfectamente a qué viene cuando se pone uno de sus discos. Vuelven a estar ahí las melodías instrumentales, las guitarras dialogando entre sí y esa mezcla tan suya de western, folk y ecos latinoamericanos.

En Los Ojos Del Cóndor deciden mirar un poco más hacia sus raíces. Al sonido de siempre se suman el charango, la guitarra acústica, nuevas percusiones y algunos detalles de producción que firma otra vez Dan Auerbach. Todo eso le aporta algo más de color al asunto, conectando directamente con la historia familiar del dúo y con su relación con Sudamérica.

El disco arranca a buen ritmo. «Canto Andino» te coloca enseguida en ese nuevo escenario, y el tema que da título al álbum tiene ese punto épico que tan bien les funciona cuando dejan que las guitarras cojan algo de fuerza. También «Ciudad Inca» se atreve con un matiz un poco más psicodélico que le sienta genial al conjunto.

Pero claro, cuando lo escuchas unas cuantas veces, te asalta una sensación difícil de quitarse de la cabeza: echo de menos algún tema que sobresalga de verdad. Ojo, el disco no está mal hecho ni mucho menos. Al contrario, está tocado con un gusto tremendo, la producción es una delicia y hay mil pequeños detalles en los arreglos que se descubren con calma. El problema es que, si lo comparas con lo que venían haciendo, me cuesta encontrar esas canciones que se te clavan rápido en la cabeza. Hay cortes que disfrutas mientras están sonando, pero al terminar el álbum no te queda esa urgencia de volver a darle al play.

Quizá esa sea la principal diferencia respecto a Sonido Cósmico, donde la sensación de descubrimiento era mucho más evidente. Aquí los cambios están ahí, sí, pero son más sutiles. El charango y los nuevos elementos suman matices, aunque no terminan de agitar demasiado la fórmula. Al final, da la impresión de que el impacto inicial se va desinflando un poco a medida que pasan las escuchas.

Aun así, Los Ojos Del Cóndor funciona a la perfección si te dejas llevar por él como un bloque compacto. Tampoco necesitan reinventarse en cada entrega; su personalidad sigue intacta y la incorporación de los aires andinos se siente de lo más natural, sin forzar la máquina.

Pero precisamente por eso, porque ya les conocemos el talento de sobra, uno se queda con las ganas de más. Después de sus entregas anteriores, esperaba que este disco diera un golpe sobre la mesa y, al menos por ahora, me sabe más a continuación que a evolución. Hay buenos momentos y una atmósfera envidiable, pero en un disco instrumental de este calibre sigo echando en falta esas canciones redondas que consiguen marcar la diferencia.

Escucha aquí Los Ojos del Cóndor, de Hermanos Gutiérrez

Miriam Blanco
Miriam Blanco
Cuando la música dice mucho, intento que las palabras estén a la altura.