La noticia ha sacudido a los seguidores del trip-hop: Massive Attack ha confirmado que en 2026 publicará nueva música, un “archivo de trabajos creados en el pasado reciente” que verá la luz en formato físico y digital, pero con una particularidad: no estará disponible en Spotify. El dúo de Bristol, formado por Robert “3D” Del Naja y Grant “Daddy G” Marshall, ha decidido retirar todo su catálogo de la plataforma como protesta por las inversiones del CEO de Spotify en la empresa de inteligencia artificial militar Helsing.
El anuncio se realizó a través de sus redes sociales y un nuevo canal de WhatsApp, donde prometen actualizaciones directas sobre lanzamientos y actuaciones especiales como, por ejemplo, en el festival Primavera Sound 2026. Recordemos que su último álbum completo fue Heligoland (2010), seguido por el EP Eutopia (2020), un trabajo con fuerte carga política y colaboraciones con voces como Saul Williams y Young Fathers.
Este movimiento reafirma la postura ética de Massive Attack, que en los últimos años ha combinado su música con activismo ambiental y social. En 2024 organizaron un concierto en Bristol diseñado para ser el espectáculo de gran formato con menor huella de carbono jamás realizado. Su decisión de desvincularse de Spotify no es solo un gesto artístico, sino también político, que busca cuestionar el modelo económico del streaming y abrir nuevas vías de distribución más coherentes con sus valores.
Con este anuncio, el regreso de Massive Attack no solo promete nuevas canciones, sino también un debate sobre cómo la música puede ser un vehículo de resistencia cultural y ética.
Massive Attack, pioneros del trip-hop y arquitectos de un sonido urbano
La historia de Massive Attack comienza en Bristol a finales de los años 80, cuando Robert Del Naja, Grant Marshall, Andrew Vowles y la cantante Shara Nelson dieron forma a un proyecto que pronto sería considerado el origen del trip-hop. Su debut Blue Lines (1991) marcó un antes y un después en la música británica: un álbum que fusionaba hip-hop, dub, soul y electrónica con una atmósfera melancólica y urbana. El sencillo Unfinished Sympathy se convirtió en un himno generacional y consolidó a la banda como innovadora en un panorama musical dominado por el britpop y la electrónica rave.
Tras ese impacto inicial, Massive Attack profundizó en su sonido con Protection (1994), un disco más oscuro y sofisticado que contó con la voz de Tracey Thorn de Everything But The Girl. En 1998 llegó Mezzanine, probablemente su obra más influyente, con temas como Teardrop y Angel, que expandieron su alcance global y definieron la estética del trip-hop. La experimentación continuó con 100th Window (2003), un álbum más minimalista y electrónico, seguido por Heligoland (2010), donde colaboraron artistas como Damon Albarn y Hope Sandoval.
La discografía de Massive Attack no se limita a sus álbumes de estudio: también han publicado recopilatorios como Collected (2006), bandas sonoras como Danny the Dog (2004) y EPs como Ritual Spirit (2016), donde incluso regresó Tricky, miembro original del colectivo. Su capacidad para reinventarse y mantener un discurso político y social ha hecho que su música trascienda lo puramente sonoro. Cada lanzamiento ha sido un reflejo de su tiempo, desde la crítica social en Eutopia hasta la exploración emocional de Mezzanine. Con más de tres décadas de trayectoria, Massive Attack sigue siendo un referente indiscutible de cómo la música puede ser arte, protesta y memoria cultural al mismo tiempo.
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